Recibo e-mail de CNT, que dice así:
Salud compañeros/as: Os remito el cartel del acto público que tendrá lugar en el local de SOV de la CNT oscense (calle Felipe Coscolla, nº 3), el próximo día 1 de Abril (viernes), a las 19'00 horas.
Contaremos con la participación del compañero Amadeu Casellas (1), ex-presidiario catalán y militante anarquista, conocido por repartir el dinero que robó a diversas entidades bancarias y por las huelgas de hambre que protagonizó durante los últimos años de su encarcelamiento. Amadeu asegura que entró en contacto con el anarquismo a los 14 años, y desde 1976 protagonizó múltiples atracos a bancos para financiar las luchas obreras y sociales, repartiendo el dinero entre organizaciones y personas que, según sus palabras, "lo necesitaban". La prensa llegó a llamarlo "el Robin Hood español".
Fue detenido por primera vez en 1979 y encerrado en la Cárcel Modelo de Barcelona. Salió en 1981, y debido a su reincidencia como atracador volvió a ser condenado a prisión en 1982 y una vez más en 1986, condena ésta última que finalizó el 9 de marzo de 2010.
Asi mísmo intervendrá una persona de la Asamblea contra la Macrocárcel de Zuera (Zaragoza), que expondrá la historia de diez años de lucha de esta plataforma en éste su X aniversario. Esperando que sea de vuestro interés y podáis asistir al acto.
Un fraternal saludo revolucionario.

Para ver fotos del acto, pulsa AQUÍ.
Y audio del acto, en formato MP3, a vuestra disposición gratis solicitándomelo por e-mail.


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01.04.2011.- X Marcha a Zuera. El trabajo en las cárceles.
En EEUU existe un subgénero cinematográfico al que aquí denominan "carcelario". Un subgénero que acabó orientado a la denuncia de las condiciones inhumanas de privación de libertad en el sistema penitenciario americano (lo de las bolas de metal engrilletadas al tobillo no es una broma; tampoco los trabajos forzados, ni la corrupción ...) y, en ocasiones, a ensalzar la figura de algún rreductible. El resultado, un cine crítico que aborda con valor temas vergonzosos y vergonzantes de la realidad carcelaria norteamericana. Un cine a tener en cuenta.
Aquí la cosa se tradujo en una serie de películas del fallecido director José Antonio de la Loma (Perros callejeros, Los ultimos golpes de el Torete, Yo el Vaquilla ...) de resultado cuando menos discutible, algo acerca del delincuente modelo reinsertado oficial "El Lute", y poco más ... Rumbas de fondo, adolescentes que agarran un buga para llevar a la chorba a la disco a hacer trompos, la omnipresente droga y, desde luego, muy poca (o muy estereotipada) crítica social. Un cine ya olvidado.
Afortunadamente, este cine del tópico no se ha fijado en Amadeu Casellas. Básicamente porque si se hiciera con un mínimo de dignidad y coherencia, el conocerla (eso de ocho años más de condena por la jeró es de kafka) debiera implicar un proceso de reflexión que daría por tierra con ese sistema punitivo impropio del siglo XXI. No; no podría conocerse la historia de Amadeu comiendo palomitas y sorbiendo refresco de una pajita.

Una vez más, el digno local de la CNT-AIT de Huesca está lleno a reventar. Colección de carteles libertarios en una pared lateral y un sinfín de armas anarquistas (entiéndanse bien: LIBROS) en la otra. Los bancos, ocupados por varias decenas de gentes de todas las edades que, antes de ocupar su lugar, han tomado contacto ya con los oradores y entre sí en los exteriores del local. Fumando fuera, muchos; fumando por decisión personal y fuera no por imposición pajiniana sino por respeto elemental a los que debemos compartir espacio ajustado en unos momentos.

Mon, el secretario del sindicato de oficios varios, abre el acto presentando a los compañeros que hablarán desde la mesa. Presentación escueta, a la manera de Mon, que cede de inmediato la palabra a Marcsal, miembro de Inciativa Ciudadana contra la macrocárcel de Zuera.

Que nadie se crea a salvo de ingresar en prisión
Marcsal inicia su exposición denominando "Ciudad-Prisión" a la macrocárcel de Zuera; invento que atribuye al PSOE y, concretamente a tecnócratas de la falta de libertad como Antoni Asunción y su experimento llamado Daroca, centro pensado en un principio para menores.
Dice Marcsal:" Las nuevas prisiones se alejan de las ciudades para mantener a las familias como rehenes de las condiciones de encarcelamiento de los presoso y, sobre todo, para hacer invisible la realidad de las cárceles. Ochenta mil personas presas en breve, sometidas a condiciones de falta de libertad con una intencionalidad punitiva clara; nada de resocialización, nada de reinserción ... Todo eso no son sino matracas.
En Zuera ha habido 31 muertes pendientes de esclarecer. Los suicidios, estadísticamente mucho más en Zuera que entre los que estamos fuera. Inexistencia de tartamiento psiquiátrico profesional; y mejor que no te lleven a Foncalet. Todo se reduce a pastillita roja, pastillita azul."
Marcsal incide en la facilidad para entrar en prisión; desde faltas administrativas a sucesos menores que lleven el calificativo de "agresión"; nadie debe creerse a salvo de protagonizar una experiencia carcelaria. También habla de la enfermedad en prisión, de rebrote de enfermedades que se creían erradicadas, de la inducción indirecta al suicidio, de las condiciones para mujeres y menores. Y del maquillaje de la política penitenciaria. Y del negocio de las cárceles: de su construcción, de su mantenimiento (más de 30.000 euros/año/preso), del trabajo en condiciones de semiesclavitud...


Todos los hogares catalanes tienen algo producido en prisión
Nacho es de CNT, sindicato que en su X Congreso acordó prestar atención a las relaciones laborales en los centros penitenciarios.De hecho, su presencia hoy es para comentarnos aspectos relacionados con el trabajo en prisión.
Tras mencionar el articulado de la ley general penitenciaria que recoge este asunto, entra en materia:
" Los suministros y/u obras de de administración deben suministrarse, si es posible, mediante trabajo penitenciario, siendo el responsable del mismo el director de la prisión. De esta ciudad-cárcel que emana del concepto macrocárcel, pasamos al de ciudad-cárcel-fábrica. ¿El patrón? En Cataluña, el CIRE (Centro de Iniciativas para la Resinserción); en el resto de España, entes semejantes. Pues bién, el CIRE te contrata, te da trabajo y comercializa tu producción.
¿Derechos laborales? Ninguno; ni el de sindicación. ¿Deberes? Todos con tal de sacar la producción o el pedido. ¿Estabilidad laboral? A capricho del contratador , la Junta de Tratamiento ¿Sueldo máximo? El SMI, como cosa muy grande. ¿Y cuales son las empresas que contratan con el CIRE? El Corte Inglés, Sabeco, Correos, Eroski, Citizen, Codorniú... En el 2003 el CIRE factura 6,6 millones de euros; en el 2007, 16. Y ahora ya van por los 20 largos. En internet tenéis el catálogo de todo lo que producen; desde espalderas, papeleras, mobiliario urbano, productos de artes gráficas e, incluso, hasta togas para jueces.
Todo ello con una opacidad de contrataciones absoluta".

Nunca he visto un rico en prisión
Llega el turno de Amadeu. Se retrotrae a su primer contacto con la prisión, a su conocimiento tardío de la COPEL (coordinadora de Presos en Lucha) y a la presión de comités de presos que, tras huelgas de hambre y otras acciones, trajeron la reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal y la racionalización de la prisión preventiva. Ello provocó importantes excarcelaciones en tiempos recientes.
Habla de la figura del jurista, inicialmente creada para ayudar a los presos a dirigirse a las instancias adecuadas para tramitar una queja o denuncia. Se lamenta que actualmente son unos colaboradores de los funcionarios de prisiones (expresión ésta que no aparece en toda la charla; se les denomina con su vocablo tradicional: carceleros) y que se limitan a asesorarles para perjudicar a los internos.
También denuncia Amadeu que el trabajo en prisión no es voluntario. El no aceptar un empleo en esas condiciones de semiesclavitud implica un parte que diga que el preso no desea reinsertarse y, con ello, el no acceso a beneficios penitenciarios. Incluso explica la paradoja del inmigrante que , en la calle, no puede trabajar por falta de papeles; en prisión puede trabajar pero, cuando sea excarcelado, volverá a ser un ilegal.
"No hay monstruos en prisión, dice Amadeu.La mayoría de los internos lo están por delitos contra la propiedad o contra la salud pública. Tampo hay drogas en la cárcel; al menos las ilegales. Legales, sí; te las suministra el propio centro.
Primero metadona. Si estás enganchado para deshabituarte; si no, te la aconsejan por si te ofrecen heroína en el patio. Después Tranquimazin, Valium o Diazepán para dormir; cuando ya no te hace nada Lagartil , o Seroquén, en plan más moderno, para zombifizarte...
Yo acuso a las II PP de que la mayoría de sobredosis en las cárceles son debidas a la mala alimentación y el pésimo tratamiento farmacéutico.


Salpica su discurso Amadeu de decenas de datos, nombres propios de centros penitenciarios, articulado legal... Pasa de un tema a otro con la facilidad de quien habla de su propia vivencia y con una rapidez inusitada, temiendo dejarse algo en el tintero. Repasa la biografía de algún supercarcelero, de prisión en prisión, de escándalo en escándalo, para acabar de jefazo en el CIRE.
Queda mucho aún por relatar: la estupidez económica de producir, en Brians II, sábanas para El Corte Inglés que luego éste vende a las mismas prisiones. La esclavitud del siglo XXI: 81.000 personas en prisión en España, mano de obra baratísima y sin contrapartidas laborales. La privatización total futura de las cárceles, a excepción, quizás , del límite externo de seguridad...



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Las rejas de la democracia
Amadeu Casellas, el preso más veterano de Catalunya, 25 años encerrado
"En las cárceles se droga a los internos para anularlos"
Autor: XAVIER MAS DE XAXÀS - 21/11/2004

Amadeu Casellas empezó su última huelga de hambre el pasado 30 de noviembre en la prisión de Girona. Amenazó con coserse la boca, como había hecho en otra ocasión, y dejó de comer. Estuvo 54 días sólo con agua y azúcar. Pedía poder salir de fin de semana. Un fin de semana después de 25 años en la cárcel, un privilegio que la dirección del centro le negaba alegando mala conducta. "Hubiera llegado hasta el final, claro que sí. Estaba decidido a salir de la prisión como fuera. Me era igual vivo que muerto."

Veinticinco años antes había dicho algo similar a un funcionario de la Modelo de Barcelona. Fue en septiembre de 1979. Acababa de entrar en la cárcel a cumplir una condena por robo a mano armada. Era atracador de bancos, anarquista y simpatizante de Terra Lliure, y las palizas eran tan intensas que temía por su vida. "Un día pensé que no saldría vivo, y sin nada que perder me encaré con el tipo que me golpeaba. ´O me matas o te mato´, le dije. ´Si me matas, me haces un favor, y si te mato, seguiré encerrado´".

Casellas no lo mató, no ha matado ni herido nunca a nadie, y sigue en prisión. Él asegura que es el preso más veterano de Catalunya. También es el más combativo. Ha denunciado repetidas veces a las autoridades por robos, estafas, abusos y falsificaciones. Ha realizado 50 huelgas de hambre y pasado años enteros en celdas de aislamiento, sin ver a nadie, saliendo sólo dos horas al día a un patio vacío. La historia de su vida es la historia de las cárceles en la Catalunya democrática, y por eso la Generalitat, con ganas de cambiar el sistema penitenciario, atiende a sus consejos, mientras que el Síndic de Greuges le visita para descubrir uno de los grandes secretos del país: ocho mil presos, más que nunca en la historia de Catalunya, sometidos a un sistema obsoleto capaz de agravar sus patologías.
"Nuestro sistema fomenta la drogadicción y puede inducir al suicidio", admite un funcionario que, como los otros que han accedido a hablar con La Vanguardia,exige mantener el anonimato. "Tendría muchos problemas si supieran que hablo con un periodista", dice uno. "Mi vida podría correr peligro", afirma otro. "Mis compañeros ya me han encerrado más de una vez con presos peligrosos para asustarme".

Amadeu Casellas ha sido un atracador que ha desperdiciado sus oportunidades de libertad. "Cada vez que salía, cogía un arma", manifiesta un ex alto cargo del servicio penitenciario de la Generalitat. Quebrantar condenas y fugarse han sido motores de su historial delictivo. "No le dejaban opción", explica un miembro del cuerpo de servicios sociales.
El mundo de los presos, como reconoce Casellas, oscila entre estas dos opiniones. Quedamos con él el sábado de la semana pasada en un local de Poblenou. El viernes había empezado su décimo permiso desde que la huelga de hambre dio sus frutos, y el domingo a las nueve de la noche debía estar de vuelta en prisión. Vestía de negro. Un jersey sin cuello y manga larga, un pantalón de lana y unos zapatos de cordones que parecían nuevos. La violencia, las equivocaciones, la resistencia, los sueños y el cansancio de su vida estaban encerrados en unos ojos grandes, negros y acuosos. Ojos de ida y vuelta a casi todo.

LA CAUSA DEL REBELDE.
Casellas tenía 14 años en 1973 y trabajaba en una fábrica de Balenyà cuando descubrió el anarquismo. "Me sentía explotado por el empresario, conocí a gente de la CNT y empecé a repartir propaganda subversiva por las calles. Iba de paquete en la moto con las octavillas y asistía a reuniones clandestinas".
Creía en la lucha armada, en la revolución imprescindible para cambiar las cosas, y aún hoy, cuando ha cumplido ya los 45 años y está convencido de que las pistolas no arreglan nada, considera que el anarquismo, aun sin ser la solución definitiva, "funcionaría mejor que la democracia que tenemos".
"En España no tenemos democracia -dice-. Antes había un dictador que era Franco, y hoy hay unos partidos políticos. Las empresas funcionan igual. Las necesidades de primer orden no están resueltas. Falta igualdad entre ricos y pobres".

Fue buscando esta igualdad como atracó su primer banco, el Banco Mercantil de Manresa, en 1976. "Fue casi mi primer delito. Estaba muy nervioso, pero fue muy bien. Un policía local nos dio el alto, pero salió corriendo al ver nuestras armas y los pasamontañas".
Durante los siguientes dos años y medio atracó más de 50 bancos. "Era una manera de recuperar lo que los bancos nos cogían. No me arrepiento de nada, salvo de no haber cogido lo suficiente". Los botines rondaban los dos millones de pesetas. Una parte era para el grupo anarquista, otra se la metía en el bolsillo y otra la hacía llegar, de forma anónima, a familias en apuros. Alguna prensa lo llamó Robin Hood,y la policía lo apodó el Dandy porque iba bien vestido y a los guardias les daba cinco mil pesetas por el susto.
"Nos divertíamos y vivíamos bien. Yo lo organizaba todo y también guardaba las armas". Las pistolas, escopetas y municiones las obtenía en el mercado negro y gracias a los contactos con Terra Lliure y el Grapo.
Con Terra Lliure compartía el ideario independentista y republicano, y al Grapo le unía la lucha contra el sistema. Tenía amigos en ETA, y aún los tiene, aunque cree que han caído en el absurdo de una lucha sin salida.

LA MODELO, 1979.
De la Modelo de 1979, Casellas añora el calado político. "En la segunda galería estábamos los presos políticos de izquierdas", y allí contactó con la gente de la CNT, ETA y Terra Lliure. "Hicimos piña". En la sexta galería estaban los presos de Cristo Rey y otros grupos de la ultraderecha.
Le cayeron tres años largos y en 1981 estuvo de nuevo en la calle. "Volví a atracar porque creía, más que antes, en la lucha armada". La policía tardó un año en encerrarlo de nuevo y la condena fue de ocho años. Volvió a la Modelo y participó en la primera huelga de hambre. Era 1982 y el PSOE acababa de ganar las elecciones. "Fuimos 2.000 presos en huelga de hambre pidiendo un trato humano y lo conseguimos." A pesar de estas mejoras y de que la Generalitat, a partir de 1984, se hizo cargo de las prisiones, Casellas se radicalizó y cuando volvió a salir, en 1985, no tuvo más objetivo que la lucha armada. "Acumulaba odio y frustración".

LOS FUNCIONARIOS
La raíz de la frustración estaba en el trato que recibía de los funcionarios y, por eso, cuando volvió a la cárcel en 1986 y le cayeron 30 años pensó que nunca volvería a ser libre. Entonces empezó lo más duro, con muchas huelgas de hambre, una de hasta 74 días.
"Los funcionarios son unos enfermos -afirma después de haber convivido 25 años con ellos-. No todos, pero muchos sí. Si los viera un psicoanalista, seguro que no les dejaba trabajar. De estos sicarios hay en todas las cárceles. Tienen mucha fuerza y nadie los denuncia por miedo. Esta gente ayuda a crear psicópatas en las prisiones".
"Es cierto -reconoce un funcionario-. Muchos compañeros no creen en el derecho de los presos a la reinserción". "Nuestro trabajo es muy duro -explica otro funcionario- y debemos protegernos de presos seropositivos que se autolesionan para contagiarnos. Es verdad, sin embargo, que el uso de la fuerza no nos ayuda en nada. Nos hacemos respetar no cuando agredimos sino cuando respetamos al preso y dialogamos con él".
"Hay funcionarios -asegura Casellas- que disfrutan castigando. Apoyan la pena de muerte y admiran el sistema penitenciario americano. Están, sobre todo, en Quatre Camins, Can Brians, la Modelo y Lleida".

TORTURAS
Casellas ha pasado por estas y todas las otras cárceles catalanas. Ha estado en dieciséis prisiones y asegura que Can Brians es la peor. "Allí es donde más se tortura". La violencia de estas torturas, sin embargo, ha descendido. "En los años 80 eran más salvajes. He visto a funcionarios participar en orgías sexuales en las que se violaba a los internos y palizas que los dejaban moribundos. Ahora las palizas no son tan frecuentes. Lo que es muy frecuente, sin embargo, son las torturas psicológicas. Te esconden las cartas, no te dejan llamar por teléfono, a las visitas les dicen que estás enfermo y no puedes salir, alargan la burocracia, te ponen en celdas con gente con la que saben que vas a tener problemas, te trasladan de centro y te aislan".

Desde el 11 de julio del 2002 al 11 de julio del 2003, Casellas estuvo aislado en una celda de Can Brians. "Era una injusticia.Me metieron allí porque no me querían en el patio. No querían que hablara con otros presos para que no pudiéramos denunciar lo que estaba pasando. Presenté un recurso que gané en la Audiencia de Barcelona, pero me había tirado un año en aislamiento".
Allí tenía derecho a cinco libros, dos carpetas, una muda, un walkman,unas zapatillas y una llamada de ocho minutos cada quince días. "Hay gente que no lo aguanta y es entonces cuando se producen los suicidios".
Otra son las drogas, que se encuentran y consumen sin problemas. En la cárcel se compra de todo. Tanto un teléfono móvil como un chute de heroína o una botella de whisky, que en la Modelo cuesta 90 euros.
La droga se consume en las celdas y en los patios. "Las drogas se toleran -afirma Casellas-. En los patios se fuman porros. Los funcionarios lo permiten. Con tanto hacinamiento -faltan más de dos mil plazas- habría muchas más peleas y motines si los internos no estuvieran drogados. Los porros relajan y luego está la droga legal, la metadona, que no se utiliza para desenganchar a los heroinómanos, sino todo lo contrario. Se les aumenta la dosis hasta que son unos zombis. La dirección de las cárceles droga a los internos para que no den problemas". Esta opinión la corrobora un asistente social, que asegura, además, que hay centros que falsifican los análisis de los internos para ocultar que la mayoría están drogados.

Casellas nunca se ha drogado. Prefiere evadirse con los walkman como tantos otros internos. "Es necesario porque en la cárcel no hay ni un segundo de intimidad. Somos hasta seis personas en una celda de diez metros cuadrados, con lavamanos y váter".
Una de las pocas distracciones suele ser el trabajo. Hay 1.500 presos en los talleres, cobrando sueldos muy por debajo del mínimo interprofesional. En Girona fabrican álbumes de fotos y trabajan todos los días.

CARA AL SOL EN GIRONA
Girona es una prisión mediana, con 400 internos. La dirige Jordi Solé, y el jefe de servicios es Miguel Ángel Fuente, candidato al Senado por el PP en las últimas legislativas. "Tienen fama de ser duros", según un ex funcionario. "Amadeu es una de sus víctimas -afirma una de las fuentes consultadas-. Para salir los fines de semana le exigieron un año de buena conducta, cuando la ley obliga a una revisión cada seis meses. Frente a esta injusticia hizo la huelga de hambre. Quisieron ponerle un chivato en la celda, pero se negó. Le dijo a Fuente que era un facha y le cantó el Cara al sol.Le sancionaron durante nueve meses".
"Amadeu resiste porque tiene una gran fortaleza", afirma un funcionario que lo conoce bien. Desde julio del año pasado podría disfrutar del régimen abierto, pero sigue en segundo grado, con un permiso cada dos meses, más o menos. La redención final de su pena está fijada para el 26 de agosto del 2011, 32 años después de haber pisado la Modelo por primera vez. Él espera que sea mucho antes. Tiene un empleo esperándole en Girona. "Sé que será mi última oportunidad, pero también lo será para ellos". Amadeu recuerda que Miquel Martí i Pol le hizo un poema hace cinco años, que publicó el 9 Nou.En el primer verso se preguntaba "Què has fet per passar vint anys a la presó?" Amadeu cerró los ojos reviviendo el homenaje del poeta y dijo: "Me gusta aquello de que ´a la república tot és possible i tot està per fer´".

Artículo publicado en "La Vanguardia", el 21.11.2004
Las fotos que ilustran esta última parte de la reseña han sido capturadas en internet.



Amadeu Casellas: "Se'm nega la llibertat perquè jo no sóc submís amb un sistema penal i penitenciari podrit i corrupte, tal com es demostra en el dia a dia, en què aquesta constitució i aquestes lleis catalanes i espanyoles de què tant parlen els polítics i els jutges no s'apliquen. Per què no em concedeixen la limitació de condemna? La resposta és molt senzilla: perquè vaig néixer pobre, com tants altres companys"