El hormigueo se apoderó de él. Su cuerpo se tensionó como nunca antes lo había hecho y una luz ominosa salió por todos los poros de su cuerpo. Danvor pudo oír como los sonidos de susurros se convertían en algo parecido a gritos y la sombra explotó sin dejar el más mínimo rastro de su existencia.
Tras esto el chico cayó sobre el frío suelo del mausoleo abandonándose al sueño.
Aldaleon; capítulo: "El chico, el muro y la sombra", página 21. Silvano Gil





Silvano Gil es un hombre inquieto. Su trabajo, en el campo de la informática en el sector energético, ha obligado a este joven oscense a establecerse temporalmente en tierras distintas. Y, aunque su presencia ha sido constante en las cercanías, la realización de este encuentro ha encontrado dificultades y retos, no tan impactantes como los que sufren los personajes de su saga, pero no por ello menos arduos.
El caso es que, por fín, tras cerca de diez meses intententándolo, tengo frente a mí a Silvano Gil (así lo llaman sus amigos y así, con su permiso, lo llamo yo). Este jovencísimo escritor de carrera literaria ya diseñada por la saga Arkhana (quince libros; ni más ni menos. Y quince años para escribirlos) pide un café, aguanta la incomodidad de un micrófono mal sujeto y se apresta a un rato de charla.



Aldaleon (sin acento en la o, matiza) es el primer volumen de una saga enorme de quince libros (de los cuales los dos últimos saldrán a la vez; una sorpresa que nos aguarda dentro de una década). En este libro se aprecian ya las características básicas del género fantástico: desde la utilización de nombres sonoros para los personajes ("No iba a llamarlos Luis o Carlos", bromea el autor) y lugares, hasta la definición de un villano (el muro de la oscuridad) que pervierte cuanto toca y amenaza la existencia de Kizo. También una raza de seres benéficos, los Arkhanos, que tratan de evitar la extensión del mal. Y, junto a ellos, decenas y decenas de personajes humanos, semihéroes algunos, que opondrán su tencidad, inteligencia y fuerza a la amenaza oscura."Durante este tiempo he ideado el mundo de Kizo, estructurando la red social, política y económica que sirve de base al relato", afirma Silvano.

" Una de las diferencias de esta saga con respecto a otras muy reconocidas por el lector es el espacio temporal, tanto real como literario, en la que se desarrolla. Es un puzzle de quince piezas cuya visión total la podrás conocer al leer toda la historia; sin embargo cada tomo, cada pieza del puzzle que conforma el mapa de Kizo, tiene entidad propia y puede leerse de manera independiente. Es la aventura literaria en la que me he embarcado", relata.
Replega en Monzón, Feria del Libro Aragonés en la misma localidad, Huesca, Barcelona, Ainsa, Logroño, Tarragona, Lérida... Bilbao en breve, en presentación conjunta de Aldaleon y Helena (título del segundo tomo de la saga Arkhana). Un recorrido, en suma, de presentaciones por la geografía nacional que no quedará ahí. De hecho se prepara una edición en inglés, que saldrá, previsiblemente cuando se llegue a la tercera o cuarta edición de Aldaleon.
" La primera edición de Aldaleon fue de unos dos mil ejemplares; fue una apuesta de la editorial, que no tocaba hasta entonces temática fantástica. Ahora esperamos la edición de bolsillo. Y la edición de libro electrónico está en estudio", me informa Silvano.



Tormen, el Vibrante
La conversación se dirige ahora hacia los trucos de escritor para mantener la atención.
"Uno de los villanos es Tormen, un personaje que cuando algo le excita y prevé una aventura inmediata, exclama "VIBRANTE"". Ya la sola palabra tiene una musicalidad especial; y cuando el lector, ducho ya en Arkhana, la lee sabe que algo increíble está a punto de pasar".

Tampoco carecen de sugerentes sonoridades y evocaciones misteriosas los títulos de los capítulos de Aldaleon. "La despedida, el camino dorado y el bosque de los simios oscuros", "El tutor, el inframundo y la extraña columna", "Voces en la oscuridad, los dos hermanos y el pueblo Irfeo" son algunas de las propuestas que lanza Silvano. Casi imposible evitar sumergirse en ellas.

Una saga escrita en lenguaje sencillo, en tonos coloquiales no ajenos a cierta épica en algunos instantes y que, según su autor, no tiene un lector definido ni por edad ni por otras circunstancias. Literatura fácil de leer, de excelente acogida en colegios donde se han realizados chequeos de opinión entre alumnos y apta para todo tipo de lector que busque evasión, fantasía, y unos ratos plenos de interés y preocupación por el mundo de Kizo.



Aragón, en Arkhana
Nombres como Aínsa, Binéfar o Monzón son referencias ocasionales en la saga. "Nuestra zona es muy rica en leyendas y mitología. Lugares llenos de seres fantásticos (como los MENOS, duendecillos que ayudaban en los telares) que procuro introducirlos, aunque sea de manera fugaz, en los escritos. Para que no se pierda ese folklore popular, de tradición fundamentalmente oral, y que me ha inspirado en numerosos momentos".

Facebook, blogs y otras maneras de comunicarse.
Silvano Gil y su obra están en permanente contacto con los lectores por medio de internet. Es muy fácil encontrarlo. Si utilizamos Google y escribimos "SILVANO GIL", nos encontraremos con más de seis millones de referencias que nos acercan a este autor y su obra. Entrevistas, fotos, reseñas...; todo a unos pocos pasos de la frontera de Kizo y junto al muro de maldad.
¡Que Vd. lo fantasee bien!



Ni una brizna de aire recorre la noche, ningún animal, pues ya no existen.Son hechos del pasado. Devorados por el mito que se convirtió en realidad y que llevó a la humanidad hasta su extinción. Los nuevos dinosaurios. Retales perdidos en un mundo sin dirección pero con un nuevo amo predominante.El silencio.
Aldaleon, página 223. Silvano Gil