Angôuleme. Años 70. Enero. En la ciudad francesa se celebra desde 1974 el Festival del cómic, cita obligada para las gentes amantes de esa actividad artística. Junto a reconocidísimos autores (Hergé, Hugo Pratt, Moebius…) alterna otro grande de la bande dessinée, el popular padre de “El Perro Pif”, el oscense José Cabrero Arnal que se convierte desde el primer momento de su estancia en el festival en objetivo preferente de cámaras y micrófonos.

¿Quién es este hombre al que los franceses llaman erróneamente Claude Arnal (por su firma: C. Arnal), al que los catalanes atribuyen su cuna a Barcelona y del que, en definitiva, en España poco o nada conocemos? Del anonimato forzado por una dictadura de décadas, del olvido motivado por el desconocimiento tanto de su trayectoria personal como profesional viene a sacarlo otro republicano español, el nieto del exilio de raíces chistavinas Philippe Guillén, profesor de historia e investigador. Autor, además, de la edición francesa biografía del dibujante y cuyo proyecto inmediato es realizar la adaptación al español de la misma.

Pero, antes de comenzar con la reseña de las visitas que estos días ha protagonizado en Sariñena y Monzón presentando su proyecto, una muy breve pincelada (al modo Wikipedia) del creador de PIF y su personaje estrella:
“José Cabrero Arnal nace el 6 de septiembre de 1909 en Castillsabás, Loporzano, y muere el 7 de septiembre de 1982 en Antibes (Francia) .
El perro Pif es un personaje de dibujos animados creado por él en 1948 para el periódico L'Humanité; que sirvió de pretexto para denunciar las injusticias de su tiempo: el hambre o la falta de vivienda. Las aventuras de Pif aparecieron cada mes en la revista Pif Gadget, L'Humanité y la Humanidad semanal de los domingos. ”


Advertencia previa: Las fotos de las presentaciones del proyecto reseñado en este artículo son autoría del fotógrafo habitual de esta web. Hay otras fotos, fotos a su vez de fotos que Philippe Guillén presenta que han sido realizads en modo fragmento o detalle para no violar posibles derechos de autor o reproducción. De cualquier modo, se hace constar aquí nuevamente que esta web y lo en ella contenido se genera sin ánimo de lucro, de manera altruista y no genera sino documentación y conocimiento para quien la visita.
Dicho esto, puedes acceder al contenido gráfico, pulsando aquí.




06.03.2014. Sariñena. Salón de actos municipal.
Luce especialmente bien esta estancia en el día de hoy. Enseguida me lo aclaran: recién pintada , con un suelo de parquet que estrenamos, sin los bancos laterales que le restan espaciosidad...
Un fondo adecuado para un acto que, llevado inicialmente de la mano del de la mano de Salvador Trallero, el animador cultural de la villa , autor y editor de reconocido prestigio, comienza con una salutación novedosa para mí: Salvador saluda al auditorio (una veintena de personas) mencionando individualmente a cada una de ellas, en una especie de presentación colectiva que ahonda aún más en la sensación de estar en familia que se disfruta siempre en Sariñena, sensación que seguirá presente hasta el final del acto.
La introducción del acto que protagoniza Trallero abunda en el proyecto, que califica de muy interesante y de calado, de la edición española de la biografía de José Cabrero Arnal. No obvia las posibles dificultades para sacarlo adelante y se compromete a remar junto con todos para lograr dicho objetivo.




Rubén Barranco es miembro, entre otras asociaciones, del Ateneo Josefina Buil de Monzón. Inquieto, siempre dispuesto a la acción, toma la palabra para hablarnos de las largas relaciones del autor de la obra cuyo proyecto en castellano se pretende impulsar y la Bolsa de Bielsa. Este nieto del exilio, que acaba de nacionalizarse español recientemente, hunde sus raíces tricolores en el calle de Chistau, en la persona de su abuelo, otra de las incontables personas que sufrieron persecución y exilio. Quizás es una de la razones por las que, desde casi las primeras ediciones, es un habitual en esos días de Junio en los que se rememora esa retirada militar convertida en un hito a la voluntad y al ardor de la 43 División del ejército Popular y las gentes de la comarca.

Comenta también que la edición de este libro pretende financiarse mediante el micromecenazgo, es decir, mediante pequeñas aportaciones de personas que, a cambio, reciben un ejemplar con un valor añadido que puede ser desde la dedicatoria personalizada del autor, Philippe, a una caricatura realizada por él mismo (es un excelente dibujante), o lo que sea, que aún no están previstos los detalles de ese micromecenazgo.




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Philippe Guillén comienza excusándose por su mal castellano. Ejemplo de falsa modestia, habida cuenta que lo habla con una fluidez más que notable y con comprensibilidad plena, si bien en ocasiones se interrumpe en el relato y pide ayuda al auditorio para completar una frase.Pero a lo que vamos: Comienza Philippe, también (a) PIF, con un breve relato acerca de esa España agraria de Loporzano de donde a corta edad emigra a Barcelona un joven niño que, en sus posaderas, recibe desde muy pronto el desacuerdo que provoca en su padre esa inclinación habitual a rellenar espacios en blanco de libros y cuadernos con dibujos y no con problemas aritméticos. Tanto es así que, con el primer salario que recibe tiempo después por sus caricaturas, se compra un elegante traje para hacerse fotografiar y mandar la imagen a un padre que siempre se había opuesto a que José cabrero ejerciera un trabajo tan poco considerado. La fotografía es proyectada en la pantalla dispuesta a tal efecto. Así como otras muchas de diferentes momentos de su vida, affiches, viñetas y documentos …

La introducción del “bocadillo” en las viñetas, los años de la preguerra del 36, las portadas en TBO y otras revistas, las caricaturas y su significado, el premonitorio cómic “La guerra de los insectos” o el comienzo prometedor de una carrera son relatados por el biógrafo de Cabrero en breves instantes. Le suceden en el relato momentos más dramáticos como su paso por la División 27, su herida en la pierna y el exilio que comienza conociendo los campos de la vergüenza franceses y el trabajo esclavo, o casi, en la línea Maginot. Los Stalag y, al final, su ingreso en Mauthausen donde continúa hasta la liberación del campo; en ese momento su edad (36 años) casi supera a la cifra de su peso en kilos.
Llega el final de la pesadilla del fascismo europeo para muchos. No así para los españoles que ven su tierra aún esclavizada; tierra a la que no pueden volver dada su condición de apátridas.

José Cabrero Arnal colabora con La Humanité y publica su tira cómica PIF le chien. Dibujos para niños donde se vierte una crítica social edulcorada pero no por ello menos incisiva: animales que pasan hambre, manteles y mesas puestas, maldad y bondad, ingenuidad …

José Cabrero Arnal y su personaje, Pif, serán conocidos en toda Europa excepto en España.Error y desmemoria histórica contra la que pelean Philippe y, desde este momento, quienes nos encontramos en la sala, la mayoría de los cuales acceden a posar en una foto de familia con la que concluye el acto.





07.03.2014. Monzón. Pub ONE.
El marco de la presentación de hoy es el local de un amigo de Monzón. Local profusamente decorado de manera dispar donde encuentran acomodo desde banderas de Mottorhead y otros elementos heavys hasta un futbolín clásico, enseñas tricolores o una pantalla de plasma donde se proyectarán las imágenes que ayer vimos en Sariñena. El ambiente es inmejorable y es de justicia reseñar que durante el tiempo que durará la presentación de Philippe los presentes escucharán en un silencio ininterrumpido las explicaciones del orador.

Ángel Bautista “Bauti”, otro miembro del activo Ateneo Josefina Buil, es quien hoy presentará a nuestro amigo Philippe Guillén. Además de algún comentario referente a su cercanía al mundo republicano del que forma parte y de la voluntas de sacar adelante este proyecto de reconocimiento y memoria para con este dibujante de Castillsabás, se vé obligado (actualidad impone) a mencionar el oscuro episodio recientemente sucedido en la localidad y consistente en sustituir (deprisa, deprisa y como sea) el nombre del Centro Cívico, Manuel Azaña, por el de un conocido vecino recientemente fallecido.
Bauti expresa y reconoce el afecto que merece el vecino al que no duda debe honrársele poniendo su nombre a la calle, edificio o plaza que sea menester. Lo que no entiende es que deba hacerse insultando la memoria del último Presidente de la República y buscando la confrontación entre vecinos. Las palabras de Bauti suscitan encendidos comentarios entre los presentes.

Philippe hace una intervención gemela a la del día anterior, por lo que considero ocioso reproducir por segunda vez detalles idénticos a los ya relatados.
Tras la disertación, el debate habitual es sustituido por una charla informal en corrillos dispuestos alrededor de unos bocados y unas cervezas. El veterano José que manda recuerdos a Arnal, Martín, y le avisa que tienen pendiente un almuerzo; todos con sus escapaditas fuera a fumar; Philippe departiendo incansablemente con unas seguidoras del dibujante … El ambiente habitual en este tipo de encuentros sin más protocolo que el buen humor y el saber estar.
También en esta ocasión un buen número de los concurrentes accede a hacerse una foto de conjunto.