Museo Pedagógico de Huesca

Horario:
- Martes a sábado de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 20:00 h.
- Domingos y festivos de 10:00 a 14:00 h.
Cerrado:
- Lunes

* ENTRADA GRATUITA *

No hace tanto había niños que iban a la escuela por veredas nevadas calzados con sandalias de esparto y portando el tronco que echarían a la estufa común para calentar las viejas paredes húmedas del aula unitaria , aula casi siempre abandonada antes de tiempo por perentorias necesidades económicas.
No hace tanto los útiles de escritura habituales hoy en día o no existían (rotuladores y portaminas) o eran carísimos (bolígrafos y plumas estilográficas). Por ello eran sustituidos por pizarrines individuales, lapiceros y plumillas. Las pizarras (hay quien las llamaba "encerados") hacían un ruidito denteroso al escribir con tiza sobre ellas, y no tenían el apellido de "digitales".El lema era "Un vaso de leche para cada alumno" y no un ordenador por discente.

Tiempos cercanos de profesores "maestros" y no, como ahora tanto acontece, de profesores con alma cómoda de funcionarios (algo me dice que con esta frase y la simpleza de unos cuantos ya me he ganado unos cuantos enemigos entre los dos colectivos citados).Tiempos cercanos que nos traen una realidad cotidiana rescatada a golpe de objeto recuperado gracias al empecinamiento y fuerte voluntad de un maestro, Rafael Jiménez, que desde 1.988 lleva visitando las antiguas escuelas rurales ya cerradas al objeto de inventariar todo lo en ellas encontrado y trasladarlo a lugar seguro; esta callada labor es la que nutrió los fondos del museo.

El actual director del museo es Víctor M. Juan Borroy, una persona que ha expresado, en otros medios, una serie de directrices que, por su interés, paso a enunciar:
1.- El Museo Pedagógico de Aragón no es un territorio para la nostalgia. No se trata de cultivar la idea de que cualquier tiempo pasado fue mejor, ni de dar por buenas prácticas que no lo fueron.
2.- Un museo no es una colección de objetos curiosos, raros o inusuales. Un museo es, fundamentalmente, un discurso. Aspiramos a que el Museo Pedagógico de Aragón sea un museo laboratorio, un centro de documentación, un espacio para la reflexión, la investigación y el estudio.
3.- Con la creación del Museo Pedagógico el Gobierno de Aragón ha creado un espacio simbólico que nos va a permitir mantener una línea de publicaciones (investigaciones, actas, catálogos de las exposiciones temporales), reflexionar, debatir, exponer, investigar, analizar tanto el pasado como el presente y plantear los retos que la institución escolar tiene por delante. Ésta es la apasionante tarea que tenemos ante nosotros.





Pero vayamos a la visita en sí.
Este neofato, que se acerca ya a la barrera del medio siglo, cursaba sus primeros años en la época en la que muchos de los objetos primorosamente conservados en el museo estaban en uso.Cierto es que los pupitres eran de un otros materiales (metal y formica), pero su estructura era la misma. Y las plumillas, idénticas; y no digamos nada de las cabezas de los chinitos (las huchas del domund)... Y los tebeos (entonces no los llamábamos cómics) que nos hablaban de la guerra de Corea y del sargento Gorila (¡!) son los mismos ; son todos objetos pertenecientes al atrezzo de ese primer acto de nuestras vidas llamado niñez.
Y todo así. Este museo es una recopilación de objetos que a cualquier espíritu sensible no puede sino evocarle agridulces recuerdos. Recuerdos dulces de una infancia (nuestra única patria real, en suma) arrinconada y recuerdos ácidos de malas prácticas y peores usos que desterraban en buena medida nuestra capacidad de ensoñación ,fantasía y espontaneidad en pos de otras actitudes más acordes con lo que entonces se denominaba ser "un hombre de provecho".

En suma, una visita más que recomendable y plena de sorpresas (¡No olvides la cámara de fotos!).

Nota final: Este neofato,estudiante en la Escuela Normal de San Sebastián, perteneciente a la primera promoción de maestros (ya no llamados así, sino profesores de EGB, los del plan 71 experimental) fuimos los primeros en no realizar el campamento de la OJE , en esos tiempos requisito imprescindible para tener el título universitario, si bien aún debimos aportar certificados de buena conducta de las autoridades militares, políticas y religiosas (Guardia Civil, Alcalde y Párroco) en nuestra solicitud de matrícula. Si bien dijimos adios a ese fascismo, la promoción a la que pertenezco ha sido de las primeras en ser perseguidas por condicionamientos linguísticos o de desafección al nuevo régimen que en la comunidad autónoma en la que nací y residí comenzaba a gestarse.Cierto que hubo quien supo arrimarse al árbol y disfrutar de su sombra, pero ésa es otra historia.
A lo que voy: Si bien una visita al Museo Pedagógico nos acercará, por cercanía temporal, a la escuela franquista y a sus excesos, no debemos olvidar que , aunque sea con tablets PC en vez de con pizarrines, siguen existiendo gentes que entienden la escuela como lugar de adoctrinamiento de la infancia y juventud y que detestan el librepensamiento y el espíritu crítico.


No quiero finalizar este texto sin un recuerdo a Félix Carrasquer y su esposa Matilde a quienes tuve el enorme gusto de conocer en Hernani, hace casi un cuarto de siglo ya, en el transcurso de una conferencia. Guardo, con auténtico cariño, su libro dedicado "Una experiencia de educación autogestionada" que narra las peripecias de la escuela "Eliseo Reclús", abierta los años 1935 y 1936.
Y, para terminar, copio parte de la dedicatoria del libro antes mencionado:
"A los niños de hoy y mañana, deseando que la libertad y la cooperación les dé seguridad, plenitud y alegría"
Donde quiera que estéis, compañeros, ¡buena suerte!