Galería de fotos, pulsando AQUI

29.01.2016.- Temperatura suave esta mañana de Enero. A eso de las 9:45 (hora de mi llegada a la Plaza del Pilar) se ven interminables colas de pacientes hombres, mujeres y menores; colas que desembocan en un recinto vallado en un extremo de la plaza donde un nutrido cordón de voluntarios se afana en proporcionarles una dosis extra de azúcar en forma de chocolate y roscón.
En las cercanías, gentes que ejercen la mendicidad. Bajo el pretexto de la ramita de romero que te regalan, o a las bravas: sentados en el suelo húmedo y frío enarbolando un cartón de miserias mal ortografiadas y un vaso de plástico con un par de monedas dentro.
Algo más alla, un trío de hombres con atuendos poco corrientes en estos lares y agitando un palo coronado de flores cantan, sin desgañitarse, sones religiosos; hay quien prefiere probar fortuna con los vendedores de felicidad a golpe de sorteo y rifas.
Y también los celiacos de Aragón contribuyen al ambiente con sus reivindicaciones...

Pero hoy no he venido a fotografiar costumbristas imágenes de mesas rebosantes de trozos de roscón militarmente alineados, ni las colas inmensas, ni la satisfacción del que disfruta de su botín dejando oscuras manchas en boca y dientes... No, hoy he venido para ver en acción al MOVIMIENTO HACIA UN ESTADO LAICO (MHUEL), protestando, como llevan haciéndolo años ya, ante la falta de respeto que implica ver la figura de un respresentante del Estado dirigirse mansamente hacia un lugar de culto portando simbología de su dignidad política y, con ello, denigrándola.

En La Plaza de La Seo se reúnen alrededor de 60 hombres y mujeres; la mayoría porta carteles blancos con lemas alusivos a la necesidad de un protocolo municipal respetuoso con el laicismo o que hacen referencia al Concordato. Alguna persona, incluso, utiliza a modo de pancarta un ejemplar retrasado de El Noticiero Laico. Y digo bien, retrasado porque su fecha es de casi un año atrás; pero, sin embargo, muy actual porque en su portada recoge que MHUEL debe salir nuevamente a protestar el día de hoy de hace un año.

Saludo, hago unas primeras fotos y tomo posiciones. Tras de mí un hombre joven vomita "Ya están estos rojos de mierda dando por culo", mientras arrastra una niña pequeña y una mujer en busca de su sobredosis de glucosa. La línea laicista ni le mira; deben estar acostumbrados a manifestaciones de santa intolerancia ... No quiero imaginar lo que este honrado padre de familia y hombre de orden haría, a nada que tuviese ocasión, con esta panda de rojos de mierda.

Comienza la comitiva con una adelantada entrada de niños vestidos con prendas religiosas. Los carteles de la larga fila laica permanecen ocultos. Para no molestarlos, para no importunarlos y porque la protesta no va con ellos.
Sigue la comitiva. Algunas personas acceden al templo. Los carteles de la larga fila laica permanecen ocultos. Para no molestarlos, para no importunarlos y porque la protesta no va con ellos.


Galería de fotos, pulsando AQUI


Llega la comitiva municipal. Policías se sitúan frente a MHUEL. Otros, en segunda fila, esperan novedades y controlan. Como en otras ocasiones, tendré la sensación de que los CNPs debieran colocarse de espaldas a los laicistas, que las agresiones, en caso de producirse, vendrán del otro lado porque nada hay más peligroso que un católico ultra recién comulgado (aunque sea con un roscón de San Valero y un chocolate caliente).
Llega la pompa que pagamos toda la ciudadanía: Policías municipales de gala a lomos de caballos que pisan un suelo húmedo y resbaladizo; otra docena de empleados municipales engalanados que portan unos timbales sobre ruedas ... Echo en falta el palio, pero su uso no debe ser habitual ya; o está en proceso de desinfección desde que se utilizara para pasear a un general genocida de cuyos pasos se tiene perfecto conocimiento en esta ciudad.

Y llega la concejalada beata. Y digo bien porque sus convicciones religiosas y sus prácticas en esa dirección son muy respetables; pero cuando las hacen portando las bandas rojas que la ciudadanía les dió, denigran, ofenden, escupen y bordean la ilegalidad. Mucho más que si las agitaran en el aire como muestra festiva de un incipiente cambio social. Supongo que recordáis la campañita de desprestigio que hubieron de soportar una parte de los concejales salidos de las últimas elecciones. Concejales y concejalas que hoy no están aquí , lo cual les honra, formando parte de este espectáculo muestra de la España de castañuela y pandereta que tanto añora alguno de los fieles de hoy.
Y cuando llega la concejalada (¡¡¡si prostituyen hasta la bandera!!!) se desata la protesta. Sin insultos, sin gritos, sin piedras, sin violencia. Bueno sí, hay alguna que otra mirada reprobatoria que hiela por dentro, pero que no fractura huesos, ni ofende inteligencias... Ni eso ni nada, que ningún envarado edil (ponedle los femeninos también, por favor) tiene el coraje mínimo para mirar a los ojos de los defensores de la dignidad municipal; prefieren pasar deprisita y con la cabeza gacha.
Protesta respetuosa hasta con los irrepetuosos que finaliza al entrar éstos en el templo y cerrarse tras ellos una oleada de brazos que reclaman decencia laica. Protesta respetuosa hasta con el par de provocadores que quieren, dedito índice en ristre, suscitar un debate callejero (¡¡ Cuánto daño hizo el 15M !!, je, je, je...) acerca de quienes tienen derecho de uso en el espacio público y en qué momentos.

La protesta acaba. Dentro continúa el bochornosos espectáculo de electos/as, en el ejercicio de su función, genuflexos ante un poder político extranjero y extasiados ante unos ritos que no califico porque no se trata de eso. La teocracia que no cesa...





Galería de fotos, pulsando AQUI