12.11.2008
La reciente publicación de su libro, "Huesca: Álbum de Adioses" (1) , constituye una ocasión inmejorable para acercarme a este vecino de Huesca, licenciado en Medicina y Humanidades, escritor, historiador, investigador, etnógrafo y referente, junto a personalidades de la talla de Eugenio Monesma, que escribe el prólogo, de la historia, raíces, usos y costumbres de esta osca y hosca tierra nuestra.

Un par de e-mails y una llamada telefónica es cuanto preciso para ser recibido por Manuel. Persona cercana, exenta del divismo que otros exhiben, me recibe en su estudio, un lugar de trabajo (lo más opuesto al escaparate de fondo "intelectual" para la foto con el que algunos fatuos pretenden embaucar) con el organizado desorden preciso para su quehacer. Paredes-estanterías que acumulan libros en idiomas diferentes, un PC, una mesita auxiliar con libros semiabiertos que adivino de consulta inminente, apuntes, proyectos, objetos ...

Tras apearnos el tratamiento, me ofrece un asiento y comenzamos.
"Soy uno de los últimos nacidos en Huesca,en la calle San Lorenzo (ahora ya todos nacen las clínicas) y en Huesca he vivido siempre salvo los breves periodos de tiempo en que cursé mis estudios de Medicina y Humanidades" , comienza contestando Manuel a las primeras cuestiones; y prosigue:"Lo mejor de Huesca es la propia ciudad, su tranquilidad, el conocimiento mutuo de las gentes,la vena solidaria que, con frecuencia, aparece... Como aspecto negativo, su masoquismo; es una ciudad que, desde que fue alcalde Sánchez Carrasco (que logró tener un ayuntamiento normalizado) ha visto decadencia y descrédito acrecentados por los sucesivos regidores municipales, efímeros unos, polémicos otros ... Ahora, por ejemplo, con esta etapa Elboj, nefasta para la ciudad con esas inversiones tan tremendas que se retroalimentan, la gente sigue votando lo mismo y no admite análisis político alguno; siguen anclados en derechas o izquierdas más como un sentimiento futbolero al estilo Barça-Madrid que como un ejercicio de racionalidad aplicado a la cosa pública."
Y sigue Manuel diseccionando la realidad ciudadana oscense afirmando que " es una ciudad muy fata, muy vanidosa.Le ha gustado siempre tener escaparate. Ahí están los dos palacios, el de Deportes y el de Congresos, infraestructuras ambas innecesarias para Huesca, que necesita otras muy distintas. Y es también una ciudad muy medrosa, de estar siempre muy a bien con el poder."

Se explaya Manuel acerca del clientelismo existente en el entorno municipal, de los medios de comunicación social amordazados porque ser libres significa perder ingresos en publicidad institucional, de los holdings existentes, de las diferencias de trato en un mismo medio según sus críticas se dirijan al poder central o al local, de las presiones al díscolo ...

Y, de un tema a otro, en fluída charla: cualquier pregunta relacionada con el libro, objeto inicial de la entrevista, deriva a otro y de éste a otro. Así ocurre, por ejemplo, cuando se menciona el término "Huesqueta", que Manuel define como " una entente entre diferentes sectores sociales de Huesca que, sin estructura formal de ningún tipo, se reunían en el Casino oscense y contribuían a la paz social de ésta. Entre esta gente estaban personas de izquierda fuertemente comprometidas con la defensa del más débil; gentes como Sixto Coll, propietarios de una empresa de maquinaria agrícola, Jorge Cajal, Bescós,empresario de alquiler de coches, Saúl Gazo, abogado de prestigio, Jarne... Llegaron a fundar un diario para defender esos principios.En el año 33/34 con el Gobierno de la CEDA esta entente se rompe. Hay una huelga de panaderos que se reprime brutalmente. Jarne denuncia las detenciones, palizas y abusos cometidos contra los obreros, siempre bajo acusaciones de terrorismo y no se explica cómo en un lugar tan pequeño como éste no se identifica a los autores de los desmanes. Parece que tras todo ello está la Falange, que eran tipos muy identificados, peculiares, de vestimenta y ademanes chulescos que, entre otras proezas, golpean a obreros que venden sus diarios o atentan contra la tumba de Fermín Galán. La conclusión es evidente."



Me llama la atención que en el álbum de adioses, en la sección "Personajes" no aparece ninguno de connotaciones abiertamente negativas. Pregunto la razón. "Es que no dan ni para dos líneas. ¿Que se puede decir del matarife Garcés, que se jactaba de no gastar balas para matar rojos, que se bastaba con los útiles de su profesión? ¿Y del resto de fusileros, compañeros del anterior, que hacían chistes y comentaban las incidencias de la orgía de sangre de la víspera? Su historia es muy corta.No tienen calado, son anodinos ... De quien debiera hablarse es de todos ésos que, desde una cierta distancia, contemplaban el espectáculo, lo propiciaban,justificaban (incluso anticipadamente) y se lucraban con él.
¿Sabes
, continúa Manuel, que buena parte de las fortunas actuales de Huesca tienen su orígen en el estraperlo? Apellidos muy conocidos (una decena) de esta ciudad se lucraron instalando falsos fondos en el interior de camiones de madera para llenarlos de productos destinados al mercado negro de Barcelona; el hambre que dejaban aquí nunca les importó. Y son nombres y apellidos que no puedo mencionar (apaga la grabadora y te los digo) porque , excepto de uno de ellos, la documentación policial o penal de sus andanzas ha desaparecido. Los personajes más negativos de la ciudad están protegidos por la ley."

También habla, en respuesta a mi interés por las locuras por amor a Huesca cometidas por mi interlocutor (ver dedicatoria libro) , de su paso por la poltica; del momento en que ocurrió (la decadencia del felipismo); de los anónimos recibidos , entre otros, por Eugenio Monesma, Beulas y él mismo (anónimos que buscaban limpiar las propias filas de elementos "pensantes"); de sus sospechas hacia el feminismo de salón de la época (que relegaba a las mujeres a responsabilidades alejadas de los centros de poder reales, es decir, finanzas, economía y urbanismo); de su opinión negativa, ampliamente expresada, hacia la figura de las mairalesas ;de los tontos con carnet que siempre son aupados en detrimento de personas más válidas pero sin garantías de disciplina partidaria ...



Y otro giro en la conversación: la respuesta ciudadana oscense tras los sucesos de Jaca de 1930. Los capitanes abucheados en un primer momento, el sentimiento de culpa por haber sido la ciudad que los ajusticia (polvorín de Fornillos, en realidad), el recibimiento multitudinario a Jarne y Acín tras la proclamación de la República y, relativamente poco después, el asesinato de Ramón Acín coreado por quienes habían sido sus vecinos."Forma parte de ese ser medroso de la ciudad, opina Manuel, esa necesidad de estar siempre a bien con el poder establecido."

Y es inevitable la mención al linchamiento, así denominado por mi interlocutor, de Agosto de 1936. Dice Manuel: "Todos los elementos republicanos, sindicalistas, "rojos" en la terminología de la época, estaban detenidos, prestos para ser asesinados. Estaban esperando los fascistas que caigan las primeras bombas en esta Huesca, declarada ya objetivo militar, que no ha evacuado a su población civil sino que, al contrario, la ha militarizado.Desde los 12 años alos sesenta y tantos, todos tienen su misión: policías de Falange (de 12 a 16 años), flechas negras los mayores de 16 y así cada segmento de edad ...
Se busca la foto de inocentes masacrados como pretexto para desencadenar la ferocidad. Las primeras bombas marcan el punto de partida de ese linchamiento. Todo estaba preparado; muchos son puestos falsamente en libertad por la autoridad puesto que de hecho son entregados a las hordas que habrán de ejercer de verdugos. Y por ello, la palabra más acorde con lo que pasó es ésa: linchamiento. Mueren a patadas, palazos, golpes, cuchilladas, balazos ..."




Mencionamos la Campana de Huesca, episodio ampliamente tratado por el autor en su libro. Y hablando de Huesca y sus iconos, me desvela Manuel la dejadez municipal actual hacia un símbolo oscense de reconocido prestigio como son las pajaritas de Acín. Icono que representa lucha, valor, intelectualidad y una época importante en la ciudad. Y también me cuenta que ese símbolo ha pretendido ser desplazado por otro de raíz más derechista, el mulo auxiliar en la artillería de montaña, estatua impuesta por el alcalde cual becerro de oro al que se aproximan anualmente excombatientes con profusión de boinas y medallería, y que constituyen la apuesta personal de un Elboj enojado, posiblemente, por no tener un papel protagonista en la colocación de una placa en la fachada donde residió la familia Acín.

También la lengua forma parte de nuestra charla. Entiende Manuel que " el Consello de la Fabla Aragonesa intentó aquí hacer una norma linguística, pero no llegó a cuajar porque era una entelequia y,además, sin apoyo político, ya que quienes a priori podían apoyarlo, la Chunta, eran minoritarios y el PAR es un partido de negocios, de corte regionalista pero sin preocupaciones en ese sentido.
Por otra parte, el escaso número de hablantes, la regresión geográfica y la falta de autores que den lustre al idioma han sido elementos decisivos en el estadío actual del idioma. José Vicente Torrente, Braulio Foz, Ramón J. Sender son grandes escritores aragoneses que han escrito en castellano; no veo ningún autor actual que se exprese en aragonés; pueden tenerlo como una referencia, pero nada más.
En ese sentido, soy pesimista.Creo que no tiene futuro la lengua aragonesa"


LLegado el momento de hablar de proyectos literarios futuros (este libro te deja con el deseo de conocer más) Manuel confiesa que "si el libro funciona , quizás en un año o dos, no lo tengo muy claro, pudiera haber una segunda parte habida cuenta del material que ha quedado sin publicar. El proyecto en el que estoy trabajando tiene como tema central la ruta orwelliana en Aragón. Ya hemos localizado infinidad de escenarios físicos de su permanencia aquí e, incluso, creemos tener localizado el lugar donde fue herido. Ya veremos..."

Manuel Benito es también conocido en la localidad por su pertenencia al Círculo Republicano Manolín Abad de Huesca, entidad que organiza diferentes actividades a lo largo del año y que pretende mantener vivo el recuerdo de todos aquellos que supieron vivir y morir por los valores republicanos.Valores de los que se siente muy orgulloso y entre los cuales, derivas de la conversación, destaca el respeto a las opciones religiosas."Nosotros respetamos escrupulosamente el sentir católico de personajes como García; de hecho, si su lápida se fracturara trataríamos de que se reemplazara por otra similar y con la simbología religiosa que este capitán sintió en vida. Cuando homenajeamos la memoria de algún luchador por la libertad lo hacemos indistintamente de cual fuera su sentir religioso."

Reflexiona Manuel acerca de la dejación, por parte de la gran mayoría de la clase política actual, de la idea republicana y de las posturas posibilistas que se han impuesto. Y del silencio que se ha extendido sobre gentes comprometidas. Me relata la existencia de personas que mantuvieron el gorro frigio en momentos difíciles y los aspavientos espantados del beaterío ignorante al cruzarse con estos personajes.
También "Las Mártires" es objeto de nuestra atención. Este cementerio, tumba de incontables oscenses y forasteros muertos no sólo por acción violenta sino también por enfermedades infecciosas a veces más letales que las trincheras mismas, es también lugar de descanso para los católicos fallecidos sin el auxilio espiritual último. Por todo ello, piensa Manuel que lo más adecuado, conjuradas ensoñaciones especulativas, es adecentar toda la zona y darle un uso similar al de un parque, un uso de esparcimiento urbano y de recuerdo y pudiendo, además, conservarse tradiciones como la festividad de Sta. Agueda, que mujeres de nuestra ciudad continúan celebrando.
En los momentos previos a la despedida, tenemos unos instantes para recordar las jornadas republicanas últimas en Tierz, en las que se homenajeó a los militantes del POUM y la CNT.



Me acompaña Manuel hasta el ascensor e, incluso, tiene la deferencia de esperarlo conmigo. Manuel tiene mañana una cita personal ineludible e importante y, aún hoy, no regatea esfuerzos para atender a quien se acerca a él; esta misma tarde deberá hacer frente a otra entrevista , esta vez para la TV de Aragón.

Salgo a la calle. No me es posible ver de la misma manera las calles y los edificios. Han dejado de ser simple piedra o asfalto para convertirse en lugares escénicos donde se han desarrollado historias diversas. Haciendo un leve esfuerzo imaginativo podemos ver pasear junto a nosotros a "Toribio" y su inseparable borrico, proclamar la República en los Porches de Galicia, asistir a las ferias ganaderas en Santo Domingo o ver los funerales falangistas pasar por el Coso. No, no podré volver a mirar una plaza como si nada. Manuel Benito y su libro tienen la culpa. Gracias por ello.



(1)

Título: "Huesca: Álbum de Adioses"
Autor: Manuel Benito Moliner
Editor: Salvador Trallero
Editorial Sariñena
PVP: 35 euros

Contenido:
Obra muy visual, 172 páginas, 80 fotografías, 4 grabados y 2 planos inéditos de finales del siglo XVIII que se conservan en el Archivo Cartográfico del Ejército en Madrid. Perfecto equilibrio entre textos y fotos. Anécdotas, hechos y personajes de la Huesca del siglo pasado. Un libro que debiera ser de estudio y consulta en los IES de la ciudad.
Cuidadosísima edición.