Cuando hace tan sólo unos meses atrás fui invitado a la inauguración del local de la CNT-AIT de Huesca, me lo dijeron muy claro:"Este no va a ser un espacio muerto. En la medida de nuestras posibilidades será un lugar de debate, de reflexión, de servicio, de comunicación ... Un lugar donde pensamos celebrar conferencias, tertulias; un local teñido de anarcosindicalismo, sede de cultura. " Y así lo están haciendo.
Como muestra de ello, me remito a reseñar lo que sigue:
30.04.2010.- Inauguracíon Local CNT-AIT en Huesca


Hoy, 31.10.2010, acudo a escuchar a LLUÍS RODRÍGUEZ, Economista miembro del ICEA, Instituto de Ciencias Económicas y de la Autogestión de Barcelona, que analizará las causas de la crisis económica y las consecuencias que ésta produce al mundo del trabajo español,así como posibles alternativas económicas al sistema neoliberal y capitalista actual.

Lluís Rodríguez: Más sobre la crisis

Comienza Lluís por presentar la organización a la que representa esta tarde. Como se indica en su página web (www.iceaautogestion.org) "El Instituto de Ciencias Económicas y de la Autogestión es una entidad cultural de ámbito estado español, donde desarrollamos actividades de docencia e investigación en economía política, ciencias sociales y autogestión obrera y social.
El ICEA se basa en los principios del asamblearismo, el federalismo, la solidaridad y el apoyo mutuo. El ICEA no tiene ánimo de lucro, no recibe subvenciones del Estado y las actividades que organiza son de carácter gratuito. En el ICEA tienen cabida estudiantes, licenciados, doctores y profesores de economía, profesionales de otras ciencias sociales y humanas (sociólogos, politólogos, historiadores, filósofos, juristas, psicólogos, etc.) y trabajadores en general.
El ICEA está abierto a quienes les mueva el afán de encontrar una explicación real a los sucesos económicos y sociales. Asimismo pretende colaborar para transformar esta sociedad capitalista en otra sociedad donde no exista la explotación, profundizando en el estudio de las alternativas basadas en la autogestión obrera y social, tanto a nivel teórico e histórico como práctico y actual."

Posteriormente Lluís se centra en la historia de las últimas crisis, denunciando el carácter cíclico de las mismas. En referencia a esta última, indica como causas específicas en nuestro país la propia estructura económica española , basad en la desindustrialización (debilidad sectores estratégicos) y vulnerabilidad (dependencia turismo y construcción). También influye la precariedad del empleo, la restricción crediticia y el estallido de la burbuja inmobiliaria.
Las consecuencias económicas que describe son demoledoras: bajada del PIB, aumento de ERES, paro creciendo de manera exponencial, privatizaciones; también lo son las sociales: aumento de la pobreza, control social, fascismo y militarismo. La consecuencia final es clara: el capitalismo es incapaz de crear pleno empleo; no se trata simplemente de una malfunción del mercado laboral sino de una incapacidad intrínseca.
Denunciará también Lluís las reformas que se van aplicar, bastante en la línea de lo ya escuchado en otras ocasiones. Entiende que van destinadas a conseguir como objetivos tanto la reducción como el control de los salarios y el disciplinamiento de la clase obrera, iniciando primero su segmentación.



Como posibles respuestas y métodos de acción ante esta ofensiva, se plantean tres frentes :
1.- Empresas. Donde debe resistirse a la implantación de la reforma laboral, luchar contra ERES y/o despidos individuales y forzar que las rentas derivadas de la actividad vuelvan a la producción y sostenibilidad del empleo.
2.- Pueblos y ciudades. Promover unidades de acción tanto sociales como sindicales, expandir resistencias a privatizaciones, denuncia de la corrupción ...
3.- Ámbito general. Contrarrestar informaciones del capital, propuestas solventes, estudios rigurosos...
De todas estas propuestas, enunciadas genéricamente, se bajará a ras del suelo en el debate posterior cuando se concreten en colectivizaciones (ahora las llamamos cooperativas si bien habría mucho que hablar acerca de su estructura y funcionamiento) de empresas, ocupaciones de tierras, el ya olvidado label sindical, la política fiscal justa atendiendo a las necesidades de cada clase social, el gasto militar, las SICAP, el IVA ajustado al producto y su necesidad básica, eliminación de horas extras, reducción de la jornada laboral, eliminación de la ETTs y su sutitución por bolsas sindicales de empleo, movilización forzosa del capital a sectores interesantes socialmente, sueldo único de 1600 euros a todos los politicos ...
El intercambio de impresiones (de mayor lapso horario que la intervención de Lluís) gira en torno a cuestiones tales como la expropiación (directa o indirecta) de las grandes fortunas, ilegalización pura y dura de las SICAPs o la política con respecto a los bancos.
La tarde del domingo termina. Casi cuatro horas hablando de una crisis económica impuesta a través del cristal de los herederos de quienes fueron capaces, en muy buena medida, de vivir y organizarse al margen de las estructuras de poder estatalistas. Siempre, en la trastienda, la necesidad del cambio del modelo productivo, del impulso de educarse y valorar la trascendencia del conflicto, de pensar y repensar un nuevo marco de relaciones laborales, de gestar un mundo nuevo ...
¿Quien dijo que estas corrientes de pensamiento habían muerto?