Angel Laguarta: Dignificar el salario

03.10.2007
Huesca amanece lluvioso.Lluvia que empapa calles y campos. El neófato avanza hacia la plaza donde se ubica el Casino, que estrena su condición de nuevo BIC. A cubierto, bajo los porches de Galicia, un grupo se afana en instalar mesas, colocar paneles y organizarse. Junto a otros, conformando un pequeño círculo , se encuentra Angel Laguarta, el actual secretario ejecutivo para Huesca del sindicato UGT. Me presento y con naturalidad acepta mi invitación a un café y a un cuarto de hora escaso de charla.

Angel es natural de Sabiñánigo; a edad temprana se desplazó ,en mudanza familiar, a Huesca capital. Nunca se ha planteado residir en otro sitio, si bien acaricia la idea de, cuando su trayectoria laboral finalice, instalarse más cerca del Pirineo, pero siempre dentro de la provincia en la que su peripecia vital se desarrolla.

Habla Angel con pasión de esta ciudad. Destaca su seguridad ciudadana, su bajo nivel de paro, su calidad de vida. El tono de su voz es más grave cuando menciona el futuro incierto para los que nos siguen, la escasez de industrias que diversifiquen la oferta de empleo a sectores que no sean el terciario, la necesidad (que al punto matiza como en vías de inmediata solución) de comunicaciones más acordes con los tiempos …

No piensa Angel que en breve la alcaldía oscense esté ocupada por persona perteneciente a colectivo inmigrante alguno. Cree que la mayoría de estas personas están más centradas en su cotidiano quehacer y que sus metas a corto plazo pasan más por lograr su estabilidad económica y personal , ese reagrupamiento familiar imprescindible para que la integración sea posible.
Opina también que Huesca es ciudad hospitalaria y que realiza un correcto esfuerzo por la integración de todo aquel que aquí decide quedarse. Teme, eso sí, que en un hipotético futuro de vacas flacas y aumento de paro puedan darse actitudes y comportamientos xenófobos; para evitarlo, aboga por una educación y convivencia limpia, abierta, y tolerante desde ahora mismo.

E, interesado por la razón primera que me ha permitido conocerlo, le interrogo acerca de esa campaña de veloz lema (¡¡Ponte a mil!!). Se explaya Angel acerca de la indignidad intrínseca de los salarios (de los salarios, que no de los trabajos, me apuntala) inferiores a los mil euros brutos al mes, de la especial crudeza con la que este asunto afecta al sector femenino de los trabajadores y del proyecto de UGT consistente en llevar las categorías más infravaloradas económicamente en cualquier ramo o sector a la frontera de esos mil euros.

Preguntado acerca de la razón por la que esta campaña se realiza en solitario y del interés claro, en función de la consecución de los objetivos previstos que supondría conseguir la unidad de acción con otros sindicatos, reconoce Angel que las relaciones entre organizaciones no están en su mejor momento. Lo achaca a la competitividad que supone el proceso de elecciones sindicales y a la mayor o menor sintonía personal de los dirigentes.



El neófato lamenta escuchar esto último, pero asiente con la cabeza; piensa que la pobreza ,aún cuando sea simple precariedad económica, asesina la dignidad;y lo hace porque, por ejemplo, obliga a unos padres a aceptar horarios de esclavo que les impiden, incluso, compartir vida con sus hijos, o porque procede de esa, por lo mísera y obsoleta, vergüenza institucionalizada llamada "salario mínimo interprofesional".Y, sobre todo, la pobreza hace indignos a todos cuantos con ella conviven sin hacer nada por erradicarla.

Suena el móvil de Angel. Le reclaman. Vuelve junto a sus compañeros a seguir haciendo algo por dignificarnos a todos.Mañana, quizás, será el momento de negociar, de elevar la voz, de llegar a acuerdos con compañeros que respiran otras siglas, de luchar ... Hoy se trata de recoger unas firmas.Tienen la firma del neófato.Y su simpatía.

Nota posterior: Ángel deja el cargo sindical en Junio del 2.009, siendo sustituido por Fernando Gállego.