19.02.2014.- Charla - Café con Aberto Garzón.
El salón OSCA, ubicado en el sótano del hotel Pedro I de Huesca, está lleno. El personal trata de paliar la falta de espacio colocando filas de sillas complementarias pero, aún así, una quincena de personas seguirá en pie el debate.
Alberto Garzón está en Huesca para presentar el documento "Revolución democrática y social". Le flanquean la edil Novales y el coordinador de la zona Arduña que, tras brevísimos parlamentos, ceden la palabra al conferenciante de hoy.
Entre el público, multitud de personas relevantes del mundo sindical, asociativo, asistencial y político de la ciudad; caras conocidas que salpican, junto a las gentes anónimas, el patio de butacas.





El audio de esta charla está
disponible, pulsando aquí.





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Comienza Alberto contextualizando la aparición del documento en el momento histórico actual; momento crucial que denomina de restauración borbónica y del que enumera tres características:
1.- Momento de reformas estructurales impuestas; de cambio en las relaciones entre empresas y clase trabajadora y entre ciudadanía y poder, por ejemplo.
2.- Control de la agenda política por medio de los medios de comunicación. Lo ejemplifica afirmando que, si bien hace unos años, los temas de debate eran temas que debilitaban el poder de los dos partidos hegemónicos (la corrupción, los deshaucios, la falta de cobertura social...), ahora son otros los que marcan la agenda política (el nacionalismo, la política antiterrorista...). Entiende Garzón que esto no es sino una cortina de humo lanzada para enmascarar y desviar la atención de la opinión pública hacia temas que no atemoricen a los dos grandes paridos ni al sistema bipartidista.
3.- Legitimación del heredero del trono en un contexto de enorme descrédito no sólo de la Casa Real, sino también de la Justicia, la Política, ...
Todo ello calificable, a ojos del orador, como de rasgos que evidencian la decadencia y la crisis del sistema.

Volviendo al título del documento, lo explica argumentando que hablamos de unas revolución democrática y social porque estsmos viviendo justo lo contrario: una contrarevolución , la de los ricos, orientada fundamentalmente al desmantelamiento y la destrucción de los avances conseguidos a través de las luchas sociales.
Avisa del riesgo existente en situaciones como la presente de la irrupción del populismo de derechas, de ese fenómeno ideológico basado en implorar el advenimiento de un mesías salvador, de un líder tecnócrata que arregle todo esto al preci oque sea y que barra a "los que no saben hacerlo".

"¿Falla la democracia?", se pregunta Alberto. Si se entiende la misma como el acto reiterado de votar una vez cada cuatro años es evidente que el ritual se mantiene; si, por el contrario, la entendemos como la consecución de derechos a costa de los privilegios de unos pocos, es evidente que tal no existe en la actualidad. Es más , lo que existe es una regresión social obvia
Llegados a este punto, menciona el concepto REVOCATORIO. Es la facultad o herramienta por la que un cargo puede ser cesado por presión popular a lo largo del mandato para el que ha sido electo. Una forma clara de participación popular que impediría, por ejemplo, que un mandatario electo con un programa determinado lo incumpliese. Del mismo modo, entiende que es un desincentivo claro para la corrupción.

En otro momento de su intervención diferencia claramente entre Gobierno y Poder. Con el estilo pedagçogico que lo caracteriza, lo ejemplifica con tres hechos:
1.- Presidenta de la Junta de Andalucía que se vé obligada a pedir un préstamo al presidente del Santander para mantener su proyeco.
2.- Ley antideshaucios puesta en tela de juicio por sus posibles efectos perniciosos (subir la prima de riesgo, por ejemplo...)
3.- Ocurrencia de Montoro: la creación de la figura de un supercomisario de presupuestos cuya finalidad fuera dar el visto bueno (o malo) a la aprobación de presupuestos de administraciones públicas varias.
Viene a concluir entre la diferencia entre Gobierno (ente electo con mil deficiencias, pero electo al fin y al cabo) y Poder (estamento más difuso, antidemocrático y basado en las diferencias de clase consolidadas).

Afirma que lo que subyace tras todo ello es una visión elitista del ejercicio de la política (se retrotrae a Aristóteles para ello) que está en los cimientos de la construcción europea. Al igual que un concepto tecnócrata de la misma que implica que los que saben son los técnicos y el resto, nada.
Todo ello se concreta en volvernos idiotas en el sentido griego de la palabra. De tratar de hacer que volvamos a la privacidad de nuestras vidas y no seamos partícipes de nuestra propia historia, objetivo último tras el que se engendra la ley mordaza.

Finaliza Garzón invitando al auditorio a participar en este proyecto que se enmarca en una campaña electoral; al contrario, es un sdbate largo que busca el encuentro de los sujetos políticos, con una previsión de futuro puesta en una III República entendida no como un mero cambio del Jefe del Estado, sino como un sistema político centrado en la consecución y mantenimiento de todo aquello que se nos ha robado.
Culmina su parlamento afirmando que es consciente de que estamos sembrando en el desierto. Peo que lo hacemos para que, cuando llueva, para que cuando las condiciones sean las idóneas, emerja la vida.