Si algo caracteriza a las organizaciones republicanas que operan en la zona sur - oriental de Huesca es su compromiso antiimperialista. Sin olvidar sus deberes de memorialistas, sin dejar de aportar su esfuerzo para la consecución de los objetivos que toda organización tricolor asume, existe un plus de sensibilidad hacia los pueblos más desfavorecidos (no necesariamente desde el punto de vista económico) de la Tierrz. Es habitual que traigan oradores que aporten un punto de vista diferente al que aquí presentan, sistemáticamente y con extraña uniformidad, los medios de comunicación.

Aleida Guevara habló de Cuba y de los retos del comenzado siglo; de Siria disertó Manibal Sarkis, cardiólogo sirio afincado en BCN; el representante para Europa del Frente de Liberación de Palestina, Fayed Badawi exposu su visión desgarradora del sufrimiento palestino, y el mediático Alejandro Cao de Benós, también el Jefe de Sección de Asuntos Europeos del Comité Central del Partido Comunista de Corea, Ton Kiong Hol, y el encargado de negocios de la embajada en España, So hablaron de la realidad norcoreana desde su peculiar punto de vista.
En suma , impagable el trabajo y dedicación de esas organizaciones y personas en su combate contra el pensamiento único y la información unidireccional.

También de Venezuela se han ocupado estas gentes. Uno de los oradores de hoy, Ricado Capella, cónsul de Venezuela en Barcelona, ya visitó esta ciudad en Mayo del 2017, en una discreta charla a la que asistimos personas especialmente invitadas y que fue posteriormente publicitada por nuestros medios.
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En esta ocasión contaremos también con la presencia del conocido economista José Manuel Busqueta, habitual en los foros de Huesca. Así que vamos con la reseña.


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01.03.2019.- Casa de Cultura de Monzón.
Pasados unos minutos de la hora de comienzo, y ante una cincuentena de asistentes, da comienzo el acto con las palabras de bienvenida del presidente de la organización convocante (Ateneo Republicano Josefina Buil de Monzón) que hace un escueto guión del protocolo del acto: Intervención del economista Busqueta, intervención del cónsul Capella y diálogo posterior con el público. Casi sin darle tiempo a terminar sale una voz desde el público que es acallada de inmediato por el citado organizador, que la emplaza para el tiempo del debate del acto.

NOTA: El autor de la interrupción forma parte de un grupo de seis personas procedentes del cercano Binéfar que tendrán un ínfimo y patético protagonismo con un intento nada democrático de acallar voces y, de paso, privarnos a los demás de escucharlas. Su fantochada se producirá al poco de iniciar Busqueta su intervención y consistira en proferir insultos contra la organización y el cónsul, acercarse amenazantemente al mismo con intención de agredirlo (la actuación de parte del público lo impedirá) y molestar el desarrollo del acto. La intervención decidida y contundente del organizador del acto los termina echando con el auxilio de policía municipal que se vé obligada a entrar en el recinto y sacarlos.
Los alborotadores son identificados y definitivamente expulsados del edificio. Ante la indiferencia general, que los ha olvidado al instante y se concentra en el devenir del acto.


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Pero vayamos a lo importante.
Manuel Busqueta inicia su intervención contextualizando el papel de Venezuela en el escenario geopolítico. País extractor de petróleo con tres élites (económica, sindical y militar) acostumbrados al reparto de beneficios de la renta petrolera y que no acepta que cambien los componentes sociales en beneficio de toda la población. Políticas que conllevan un feroz ensañamiento del poder norteamericano que busca todos los modos de derrocar el gobierno de Venezuela.
Lo explicita Busqueta en referencia a la hiperinflación, que no tiene explicación desde la economía de mercado (puesto que viola le ley de la oferta y la demanda) y cuya única explicación posible es la manipulada elevación de precios de productos sin base real para ello. En este sentido muestra unas gráficas que relacionan PIB con inflación y demuestran que la hiperinflación que sufre la población venezolana es producto del interesado control de las tasas de cambio.

Continúa Busqueta mencionando el desabastecimiento de productos. Sencillamente, la economía venezolana es extractiva: vende su petróleo, durante mucho tiempo a EEUU, pero éste no le paga bloqueando sus cuentas por lo que no puede comprar en el mercado exterior esos productos que debe importar.
Y menciona también la crisis humanitaria mostrando la tabla de Kilocalorías consumida por habitante desde 1997 al 2015, tabla que demuestra que la citada habruna no es tal. La tabla está firmada por la FAO organización nada sospechosa en este sentido. Y es que Busqueta no da un sólo dato, no muestra una sóla gráfica o hace una sola cita sin acompañarla de las fuentes. Muy difícil rebatir argumentos de tal solidez y se entiende que los/as vociferantes prefieran acallar a gritos al interviniente en vez de acometer la imposible tarea de contraargumentar.

Finaliza Busqueta haciendo un paralelismo entre la ofensiva que sufre la Venezuela de Maduro con la que padeció el Chile de Allende. Estrategias de exaltación del descontento popular orquestado, bloqueo económico, control medios de comunicación y, en su punto extremo, golpe militar. Y todo porque Venezuela ha cometido un pecado gravísimo; poner toda la riqueza del país al servicio de la población.



Ricardo Capella es un hombre valiente. Ocupa un cargo delicado y en una posición harto difícil. Además de las tareas consulares debe hacer frente, con reducidos medios, a la campaña desinformativa existente hacia su país. Y ello le lleva a disertar allá donde se le solicita, sin temor a expresarse. Debe también soportar el acoso de exiliados-vip cuya principal ocupación en este país es colaborar al derrocamiento de la revolución bolivariana y apuntalar los intereses bastardos de los oligarcas del planeta. De hecho, ayer mismo sufrió en Lleida otra escandalosa agresión verbal de un ciudadano que, bordeando el ataque físico y sobrepasando todas las líneas rojas que el menor sentido del respeto a las personas marca, le dirigía. Acto convenientemente grabado por un compinche para su posterior uso en RRSS con un objetivo muy distinto al de la difusión informativa.
Y todo ello debe hacerlo, además, en un país cuyos dirigentes están decantados por el sometimiento al amo del mundo, con declaraciones vergonzosas que justifican a priori cualquier acción punitiva contra el pueblo venezolano. Me aterroriza pensar cual sería la postura que dirigentes así sostendrían caso, ojalá muy próximo, en España se abriera paso una naciente República que no temiera hacer lo que en Venezuela se hizo, esto es, nacionalizar sin ambages los sectores estratégicos del país y garantizar un nivel de vida digno para la ciudadanía. Los que, con ese concepto tan eurocéntrico y soberbio, se reían de las conversaciones de Maduro con el pajarito no dicen nada ante el espectáculo del actual presidente andaluz pidiéndole el voto a una vaca.

Pero, como decía, a Capella el valor le viene, quizás, de su ascendencia familiar; exiliados republicanos españoles, que tuvieron que buscar nuevo acomodo en un mundo en el que los fascismos surgían por doquier, salpicando también el continente americano. Así que, con la serenidad que lo caracteriza, toma el micro y comienza su disertación.

Comienza realizando un balance de los logros de la revolución. La alfabetización, las construcciones hospitalarias, el aumento de la población universitaria y la edificabilidad alcanzada. Reconoce problemas de desabastecimiento motivados por bloqueos externos de cuentas y la necesidad, en ocasiones, de establecer un comercio basado el el trueque. Y atribuye el estado actual de inestabilidad del país a los movimientos del imperio del norte.
Su análisis es claro: EEUU tiene reservas de petróleo para menos de una década; Venezuela tiene petróleo y EEUU lo necesita para poder atacar Irán en un momento dado. ¿Y eso? El combustible que precisa EEUU viene de Oriente Medio y debe pasar por el Estrecho de Ormuz controlado por Irán. Y EEUU precisa una fuente de petróleo segura para poder imponer su dominio y garantizar su suministro. Y esta es la cuestión central del conflicto.

El cónsul hace un llamado a la oposición para que se presenten a una contienda electoral en los términos y con las reglas aprobadas en la Constitución Bolivariana. Muestra el ejemplar de la misma que lleva en su bolsillo y explica el proceso participativo que se siguió en su redacción. Pide respeto a plazos y exige el mismo respeto a la voluntad de la población alzada en defensa de su revolución.
Finaliza remitiéndose al ACNUR como fuente que listó las diez crisis humanitarias más importantes. En el mismo no aparece Venezuela.
Para terminar, muestra unas planillas de recogida de firmas con la exigencia a Trump de que saque sus manos de Venezuela.


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A la hora del debate, predominan en las preguntas aspectos tales como la recuperación de los sectores primarios de producción o el futuro inmediato del pueblo de Venezuela junto a otras cuestiones más folklóricas como las declaraciones de Carlos Baute, Miguel Bosé o Bertín Osborne. También hay quien pregunta acerca de la proporcionalidad directa entre estancia de Maduro e inestabilidad.
Finalmente, con la foto-recuerdo de quienes deseen posar para la misma se termina esta jornada de marcado carácter internacionalista.


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