Si te preguntas donde pasó alguien las últimas veinticuatro horas de ayer o de antes de ayer seguramente no te acuerdes, pero si te dicen que esas horas fueron sus últimas horas seguramente guardarás en la memoria cada uno de los pequeños detalles, de los gestos, de las miradas, de los sentimientos.Galán pasó en Biscarrués sus últimas horas como hombre libre y su alma, que ya se sabía a mitad de camino entre este mundo y el siguiente, se fué derramando por cada una de las piedras del pueblo, que guardaron en su memoria la sombra de la leyenda y la figura del hombre.

Inés Arias
Coautora de "Fermín Galán en Biscarrués. La muerte de un hombre: el nacimiento de una leyenda" (pág. 100)



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Ilustración, incluída en el libro, de Rosa Sánchez. Contacto con la ilustradora: info@casalarrueda.com




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22.01.2011

"En este antiguo ayuntamiento se entregó el capitán Fermín Galán el 13 de Diciembre de 1930, tras el fracaso de su sublevación para proclamar la República.
En Biscarrués fue acogido con hospitalidad en Casa Fusilero. Murió fusilado en Huesca al día siguiente.
Buscaba la Justicia y la Libertad"


Así queda descrito este episodio de la vida local y nacional en la placa que, desde hoy, está colocada en la fachada del edificio que, en su día, fue ayuntamiento de Biscarrués. Completa la inscripción un poema de Alberti, fechado en 1931, que reza:

"Tarde, cuando a los vencidos
el cielo baja su niebla,
de Biscarrués viene un hombre
con un mensaje de urgencia.
[...]
Rasgado el sobre, ¡Dios mío,
qué dice la carta aquella!
¡El jefe de los rebeldes,
Fermín Galán, que se entrega! "



Ya en el salón de actos del ayuntamiento, comienza el acto de presentación del libro "Fermín Galán en Biscarrués". En un pared lateral se exponen las ilustraciones que Rosa Sánchez ha realizado.
Es ella misma, Rosa Sánchez (info@casalarrueda.com ) quien inicia la presentación afirmando que ha sido un gustazo poder hacer este trabajo en el mismo lugar donde se produjeron los hechos. Indica que se ha basado el el texto literario de la coautora Inés arias, trabajando las imágenes , al igual que Inés las palabras, para filtrar la propia interpretación.
Menciona Rosa dos colecciones de dibujos;por un lado "los paisajes de Galán", que tratan de mostrar, mediante composiciones cromáticas, los sentimientos cambiantes de los sublevados al pasar por aquí ; el otro grupo de dibujos son figurativos y tratan de recrear en imágenes los momentos álgidos de la epopeya.
Los originales expuestos están a la venta; el beneficio es para el libro y para la coordinadora Biscarrués.Al finalizar el acto, está la práctica totalidad de la colección vendida.


Lola Giménez toma la palabra para indicar que Bisacrrués está en proceso tendente a valorar el patrimonio cultural, natural y etnológico del pueblo. En ese proceso se encuentran también esas ocho horas importantes de la historia de la localidad, las que transcurren desde la llegada de unos militares al pueblo y su marcha posterior, detenidos por la Guardia Civil.
Explica Lola que el libro tiene tres partes; la primera, obra de Chema Azpíroz y sobre la cual hablará en este acto la historiadora Antonia Antoranz; la segunda, obra de Félix Rivas, que contiene la recopilación de testimonios; la tercera, obra de Inés Arias y que pretende reflejar, de manera novelada, la fugacidad y variedad de sentimientos que ocuparon las mentes de estos soldados en su corta estancia en el lugar.


Antonia conocio el nombre de Biscarrués,y mal escrito, leyendo una revista francesa. Vino a Biscarrués por un asunto relacionado con el agua y un día, comiendo en Casa Fusilero le cuentan que allí estuvo Fermín Galán. Confiesa su predilección por este tipo de personajes históricos, cargados de romanticismo y con una actitud ante la vida y la muerte admirable.
Toma Antonia el sendero del episodio histórico, rememorando el marco político de ese 1930 con una monarquía decadente a punto de desmoronarse y con unos militares integrados en un movimiento social que anhelaba justicia y libertad. Cita que este pueblo tuvo la gallardía de acogerlos bien y permitirles pasar sus últimas horas en paz y libertad, y entiende que es un acierto que este ayuntamiento haya decidido recoger tanto los escasos testimonios directos que quedan como los de descendientes de los testigos.
Afirma que Biscarrués, localidad de mil años de existencia, entra en la Historia el siglo pasado del brazo de Fermín Galán.


Félix Rivas reseña los tres aspectos de su aportación al libro; primero, el relato del desarrollo de esas horas, momento que aprovecha para agradecer a Esteban Gómez su colaboración y homenajearlo como referente histórico; en segundo lugar, la narración de lo que ocurrió tras la sublevación, incidiendo en el fenómeno de mitificación de Galán y García; y, finalmente, el papel e importancia de las personas, casi anónimas, que participaron en los sucesos de aquellas horas.
Cita a Simón Vinué, el amo de Casa Fusilero, y su participación en actos jurídicos posteriores; cita a María Marcuello y sus hijas, Pilar y Felisa, de quienes , dice, aportan esa curiosidad infantil, esa ingenuidad ajena a la trascendencia histórica de lo que pasa ante sus ojos; cita Gregorio Fau, tte. alcalde que recoge la voluntad de los miliatres de entregarse y a Joaquín Antoni, secretario del ayuntamiento que redacta el oficio de detención.
" Podemos sentirnos orgullosos de este episodio histórico que se caracteriza por la DIGNIDAD de los concurrentes", finaliza Félix.


Inés Arias conforma la parte más subjetiva e intimista del libro que se presenta. Afirma que no ha intentado solaparse al texto de los hitoriadores y que la faceta humana de Fermín Galán es la que aborda, el hombre sereno que mantiene la compostura y educación ante el final trágico que barrunta.
Manifiesta su admiración ante la figura de perdedor que mantiene la apuesta y la dignidad ante las mismas gentes que, abandonándolo ahora, meses después lo reclamarán como héroe. Admira también el valor de la gente que los acoge en su casa a a sabiendas que tan sólo pueden buscarse problemas con tan humanitaria acción.
Los detalles que aparecen en el relato de Inés (tiempo climatológico del día, muebles...) son lo más exactos posibles dentro del relato novelado. Asegura que el espíritu de Casa Fusilero (seas quien seas, sé bienvenido) continúa vigente en Biscarrués, así como la capacidad de enfrentamiento ante la adversidad de FG y su sentido patrimonial del honor y la búsqueda de una España mejor.



Terminado el acto, están los asistentes invitados a compartir un afectuoso, cordial y hospitalario tentempié en Casa Fusilero, en la estancia ya para siempre barnizada de historia donde se conservan aún algunos enseres de la época. Y donde, haciendo un pequeño e imaginativo esfuerzo mental, parece aún resonar, entre la gravedad y el silencio de los militares recién llegados, el rumor cotidiano de los parroquianos del lugar, el casino de Biscarrués.