"La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra y el mar encubre; por libertad así como por la honra, se puede aventurar la vida y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres." Miguel de Cervantes



Martín Arnal: Memorias de un anarquista de Angüés

Martín Arnal Mur es persona sobradamente conocida en Huesca y provincia. Es uno de esos hombres corrientes empujados por las circunstancias y su propio talante a la excepcionalidad. Hombre que, desde ahora y gracias al esfuerzo de muchos (entre otros de Raúl Mateo, historiador, entrevistador y editor artífice del libro que nos convoca) tiene un hueco ya en la historia de la literatura-testimonio con la publicación de (el título completo es largo) "Memorias de un anarquista de Angüés en la República, la Revolución y la Guerrilla".

Sobre las siete de la tarde, el IEA es ya un hervidero de personas que, en francés y en español, se acomodan, compran el libro (12 euros España; 15 euros Francia ¿?) y lo hojean. Martín, mientras tanto, atiende a la prensa en el cercano parque Miguel Servet. A la hora prevista, es imposible moverse en el salón de actos o en los pasillos aledaños. El aforo está completo y habrá personas que habrán de seguir la presentación del libro en pié.
Como pueden se acercan a la mesa los protagonistas de esta tarde: Raúl Mateo, Martín Arnal y Alejandro Pascual.

Raúl Mateo rompe el hielo presentando a sus compañeros de mesa. Tras ello comienza relatando el proceso de gestación del libro."Hace cuatro años traspasé el umbral de la casa de Alejandro, parte de cuyas vivencias se recogen en este libro, y de Martín. Sus historias no eran las de unos combatientes más, sino que había mucho que contar.Las sesiones fueron larguísimas, de más de siete horas alguna. Por su parte, Martín había escrito ya algunos textos con intención de publicarlos; textos rechazados ya en algunas instancias pero que, por fín, ya han visto la luz. Han sido cuatro años apasionantes, de intenso trabajo cuyo resultado véis ahora."
Prosigue Raúl:"Martín Arnal es el prototipo del hombre obrero, campesino, del hombre hecho a sí mismo antes de hora, de una generación cuya ceremonio de paso al mundo adulto consistía en irse a servir, en condiciones precarias muchas veces, a la casa de los amos ... Hombres que se hicieron fuertes a la fuerza, cuando la guerra les arrebató a sus mayores y tuvieron que gestionar sus propias vidas. Hombres de Angüés que recuerdan que al retirarse la Guardia Civil y los caciques por el empuje de las milicias que llegaban desde Barbastro, metieron en un camión a las personas más significadas del pueblo (gentes de la FAI y la CNT) y se los llevaron para siempre; entre ellos estaban dos hermanos de Martín, hermanos a cuya memoria está dedicado este libro que trata de no permitir el olvido ni de los nombres ni de las circunstancias que acaecieron en este lugar hace no tanto tiempo." Añade Mateo:"Martín , Alejandro y, por extensión, las gentes de Angüés que he conocido, son del perfil humano que hizo a la CNT grande. Un historiador oficial, académico, te puede contar, documentar y dar datos, pero pienso que, sin conocer a estas gentes, no puede comprender la ilusión generada por el movimiento libertario, lo trascendente del mismo, su variedad, su enriquecedora visión del ser humano ... "
Raúl alude al afecto personal que profesa hacia Martín al que define como el abuelo que no tuvo; admira su capacidad de trabajo y disposición para acudir allá donde se le llame, así como su permanente dedicación a la causa.


Martín Arnal se muestra como siempre lo he visto: lúcido, sereno y sencillo. Agradece la asistencia y comienza confesando que jamás pensó que algún día vería publicados sus escritos, que siempre imaginó que acabarían con el paso de los años dentro de una fogata.
"Nuestra lucha comenzó como una defensa por la República, pero pronto vimos la necesidad de avanzar más en lo social, sobrepasando los límites republicanos. En aquella época, la clase obrera estaba muy bien organizada y si combatíamos lo hacíamos por algo, no volvíamos a casa sin haber cambiado nada. En Angüés debimos organizarnos los casi niños y los viejos en comunidad inmediatamente, porque a nuestros jóvenes y adultos se los llevaron los fascistas; y nos organizamos para salvar la cosecha, para no morirnos de hambre. Tuvimos que colectivizarnos por pura supervivencia, pasando del dinero y ocupando tierras. Fue nuestro pueblo el primero que plantó cara al franquismo en la figura del General de Benito", comienza su alocución Martín, que continúa rememorando sus tres años (de los once a los catorce como niño aparcero en casa ajena) y, sobre todo, la jornada trágica en la que sus dos hermanos, de 24 y 26 años, salieron para Huesca en un vehículo conducido por fascistas y nunca más se supo de ellos. También nos adelanta, en el libro se podrá concretar, que sufrió mucho más en la retirada en Francia que en las dos retiradas alemanas.
También denunciará que los franceses no siempre los trataron bien; que muchas veces se vieron acosados, incomprendidos y nada ayudados por éstos."Cuando comenzamos con la resistencia armada en Francia fue en 1943; hasta entonces era una resistencia pasiva. Pero desde ese momento combatimos con sabotajes, propaganda, pasos de frontera y lo que hiciera falta. Hubo muchos españoles en la liberación del sur de Francia; fue el momento de haber combatido a Franco, pero las democracias tenían ya otros planes. Nosotros, eso sí, ya no éramos a ojos de Serrano Súñer, españoles. Pasamos a tener la consideración de apátridas hasta que murió Franco.
Y al maquis que me fuí. Pasando gentes por la zona de Gistain, luchando como podíamos ... Hasta que pillé un enfriamiento terrible que me obligó a pedir el relevo de mis obligaciones. Fue el momento de acatar las leyes francesas y asumir un proyecto vital normalizado. Comenzamos los años de exilio.Siempre he sido español para los franceses, y francés para los españoles. Y eso que nunca me naturalicé francés."

"Y no os cuento más, porque si lo hago no tendréis necesidad de leer el libro", finaliza Martín arrancando la sonrisa cómplice y el aplauso entusiasta de los congregados.


Alejandro Pascual protagoniza uno de los instantes más emotivos de la presentación cuando es incapaz de encontrar la palabra exacta que defina la relación que Martín y él han mantenido. Compañero, amigo, hermano ...; son conceptos que quedan cortos para explicar la sensación de unidad de estos dos seres que han conocido las diversas caras del mal.
"Estoy orgulloso de estar junto a un compañero del que puedo decir que hemos recorrido miles de kilómetros juntos, y siempre como hermanos.Salimos de Angüés con unas pocas horas de diferencia, cruzamos la frontera por pasos paralelos y compartimos refugio. Y, al volver, nos pusimos de acuerdo en hacer el memorial que está en nuestro pueblo, con la intención de contribuir a que nunca más regrese la lucha fratricida. Y estoy seguro que ambos compartimos un sistema de valores pacífico, pero con el brío defensivo necesario para no permitir imposiciones asesinas de nuestra libertad. tanto mi compañero como yo nos hemos implicado en una misión de testificar acerca de lo que vimos, cómo lo vimos y cómo lo vivimos" relata este antiguo enlace de la resistencia francesa.
En otro momento de su intervención, Alejandro tendrá unas palabras de recuerdo para Zeika Viñuales, persona muy relacionada con todo este entorno (recientemente fallecida) y que colaboró en la transcripción a un sistema informático de los textos.



En el debate que siempre constituye el epílogo de estos actos, se suscitan cuestiones tales como la supuesta agresividad del puño cerrado en alto ("yo, cuando levanto el puño, lo hago de corazón y es, para mí, una expresión de unidad de clase; lo malo es cerrar el puño y poner la mano ", contesta Martín) en la concentración socialista reciente de Rodiezmo. También el asunto de la Cueva de Chaves se menciona como ejemplo de la prepotencia y actúar de aquellos que dan al dinero el primer puesto en su escala de valores, así como la importancia de estas ediciones de autor como fórmula para sacar del olvido testimonios, nombres y aconteceres sepultados o, al menos ahora, semienterrados las la losa de la dictadura militar que ocupó buena parte del siglo pasado en nuestro país.
De la importancia de la solidaridad como medio de avanzar en los logros sociales, de las mentiras de las crisis capitalistas, de los actos revolucionarios y no las palabras , del avance en el camino de la emancipación, del "de cada cual según sus capacidades y a cada cual según sus necesidades" y de otros temas recurrentes siempre en las charlas y reuniones libertarias conversamos.
La última pregunta nos devuelve a la realidad vivida:¿Puedes contarnos algo de D. Benjamín, Martín?.Benjamín fue el maestro de Angüés, un socialista que ejerció como docente en esta localidad, organizador del Centro de Confraternidad Obrera y director de obras teatrales de corte revolucionario. Arnal sorprende al auditorio citando de carrerilla la relación de las obras allí representadas (La bola gigante, El pan de Piedra, Juan José, El sol de la humanidad, La libertad caída, Las hormigas rojas ...).
Benjamín fue depurado por el franquismo, condenado a no trabajar y se vio obligado a recoger restos de carbón de las minas de Andorra para revenderlos y poder subsistir miserablemente."Esta era la vida de esa España Grande y Libre" ironiza Alejandro.
"Tenemos una deuda de gratitud y un homenaje pendiente para este hombre, pero deberemos allanar algunos obstáculos", finaliza Martín."Nosotros hemos recogido ese guante, interviene Carlos Escartín del CR Huesca, y en nuestro proyecto está un homenaje a todos esos educadores de esos tiempos tan difíciles a los que tanto debemos".
Es el tiempo de firmar ejemplares, acto que , a pesar de la edad, no rehúye Martín. En ese intervalo se produce el saludo y el apretón de manos del anarquista y el comunista, de Martín Arnal y Mariano Viñuales.



* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * *






Memorias de un ararquista de Angüés
Autor: Martín Arnal Mur
Editor: Raúl Mateo Otal
Transcripción: Zeika Viñuales Sarsa
Documentación histórica: Raúl Mateo Otal
Tratamiento Fotográfico: Ana Rodríguez Archilla
Cubierta y Maquetación: teresa Grasa Sancho


ÍNDICE
Agradecimientos
Prólogo
Introducción
Mis primeros años, 1921-1930
¡Muera la Monarquía, viva la República!, 1931-1935
La nueva esperanza, 1936
Resistencia a la sublevación: amargura e ilusión
La revolución en marcha
La contrarrevolución
De Angüés a Angoulême: fin del sueño igualitario
Regreso y segunda retirada
De la resistencia francesa a maquis en el Sobrarbe
Angüés 1939
Viaje a la España franquista, 1968
La transición española
El Memorial de Angüés
Epílogo para la Memoria

ANEXOS DE ANGÜÉS
Vecinos/as de Angüés fusilados por el fascismo
Vecinos/as de Angüés fusilados en zona republicana
Víctimas de Angüés luchando en el ejército republicano
Víctimas de Angüés luchando en el ejército sublevado
Vecinos/as de Angüés fallecidos estando encarcelados en prisión
Víctimas civiles de Angüés
Listado de presos
Listado de exiliados
Casas de Angüés
Vocabulario Aragonés
Biografías angüesinas

Otras biografías Anexos:
1. El juicio de Angüés
0. Eduardo Barriobero y Herrán
I. Ramón Acín Aquilué
II. Evaristo Viñuales Larroy
III. Miguel Chueca Cuartero
IV. María Durán, Rubí
V. Vicente Moncús Guallar
VI. Francisco Ponzán Vidal
VII. Juan Arnalda Garzo
VIII Máximo Franco Cavero
IX. Diego Franco Cazorla
X. Francesco Barbieri
XI. Camilo Bernieri
XII. Pierre Piller
XIII. Juan García Oliver
XIV. Isaac Puente Amestoy
XV. Emilio Loriente Vidosa
XVI. Juan Peiró Belis.
Cuadro Colectivistas Comarcal de Angüés
Índice onomástico
Bibliografía y Fuentes