Arancha García-Carpintero: En la brega sindical

30.10.2007
"No es normal que tan sólo un 10 % de la economía oscense dependa de la industria.Y tampoco es normal que cuando una nueva empresa se instala, todo sean facilidades y ayudas; y que cuando una ya instalada plantea dificultades, no seamos capaces de buscar y encontrar soluciones. Y es preciso apuntar que la situación de Mildred-Pauni es, estadísticamente, comparable al cierre de una empresa de varios miles de trabajadores en Zaragoza, dato que debería darnos idea exacta de la envergadura del problema." Quien con esa contundencia y claridad se expresa es Arancha, una mujer que asume desde hace siete años la secretaría del sindicato CC.OO. en Huesca. Una mujer acostumbrada a escuchar,de trato cercano y nada espinoso (Arancha, Arantza o Arantxa, que de las tres formas se escribe, es un nombre de orígen vasco que significa espino)

"La semana que viene paso por ahí, y te hago unas fotos y charlamos", era la imprecisa cita acordada por e-mail. Y a ese "ahí" (sede CC.OO Huesca) me voy. Arancha está ya ocupada, anotando mensajes, hablando con una secretaria, organizando agenda...
Me vé. Me reconoce. Me dice que en un ratito... La veo irse a un despacho acompañando a una mujer que, por los retazos de la conversación que atisbo, necesita asesoría urgente, atención y quien la escuche. Sindicalismo con rostro humano se llama lo que veo; todo lo contrario a burocracia sindical.

Nació Arancha en Huesca, si bien creció en Monzón. También Fraga fue su casa, antes de su regreso a la capital. Se siente bien en Huesca, no se plantea vivir en otro lugar, si bien admite que tampoco le costaría adaptarse a otro sitio. Define Huesca como esa ciudad pequeña, accesible, cómoda con una sensación de familiaridad en sus rincones.Una ciudad para vivir, una ciudad para trabajar.

"El error de Huesca es la falta de tejido industrial; el error político ha sido convertir esta ciudad en la ciudad del funcionariado, la ciudad de la administración del Estado, dando la espalda a otro tipo de ciudad, con movimientos obreros dinámicos, con fuentes de riqueza alternativa...", matiza Arancha.

Con el mismo tono empleado a lo largo de la conversación, pedagógico y calmoso, aborda Arancha temas duros; sin atisbo de agresividad alguna, expone las razones que según su punto de vista se dan en las difíciles relaciones entre los dos sindicatos mayoritarios en Huesca.Desde las vinculaciones del sindicato ajeno con la DGA hasta actuaciones reprobables en unidades de acción que, al final, no lo fueron. De todo ello da detalles, datos y argumentos. Lo único que no acepta es que diferencias personales puedan influír.

"No te hablo de ahora; te hablo de un plazo de 6, 7 años... Y no te hablo de Huesca, sino de todo el país. Yo no auguro nada bueno. Desde el euro hemos sufrido una pérdida de poder adquisitivo brutal y no hemos sabido compensarla adecuadamente con la negociación colectiva.La gente no podrá endeudarse más y no sé cómo saldremos de esa situación."




Una, dos, tres veces nos interrumpen. Apenas han pasado diez minutos, pero soy consciente de que estoy retrasando la jornada de Arancha. Ella no hace el menor gesto de impaciencia, ni me apresura en modo alguno.Tan sólo aprovecho para comentarle la perplejidad que me produce encontrarme con escritos de grupos de trabajadores que acusan al sindicato de inmiscuirse en cuestiones laborales y no dejarles trabajar. Escritos con argumentario insostenible que sólo buscan el descrédito de la otra parte y la perpetuación de condiciones laborales decimonónicas.

Deberá, en breve, defender Arancha ante los tribunales algo tan básico como su (nuestra) libertad de expresión. No será su última lid. Y gracias a que existen estas organizaciones llamadas sindicatos, no estará sóla. Ahora que estamos en la época de la desideologización, del sindicatos, ¿para qué?, de la solidaridad informatizada vía abono VISA internet a la ONG de turno, ahora es el momento de reivindicar el papel de las organizaciones obreras como vigilantes garantes de la dignidad , en todas las vertientes, del mundo del trabajo.

En esa brega está Arancha.Como otras muchas.Y otros muchos.


Nota: Diciembre 2009. Arancha renuncia a presentarse para la reelección en el puesto sindical que ocupa.