Complemento: Galería de fotos del 30N2013, pulsando AQUI

30.11.2013
05:30. Bajo cero. Duele hasta el respirar. La gasolinera cercana donde he quedado con Ángel aún tiene las luces apagadas. Nadie en las calles; nada en las calles. Solo viento helado y nariz húmeda. Policía municipal que hace la ronda (en auto, por supuesto). Ni se acerca, que no está la noche para hacer identificaciones.
Llega Ángel. Unos minutos antes de lo convenido. "Que paramos en San Juan de Mozárrifar a recoger a una compañera monitora de comedor, que también se viene", le digo a modo de saludo.

06:15. San Juan de Mozárrifar. Ahí está ya Raquel.Como un reloj. "Entra corriendo, que hace frío. ¿Por donde se sale ahora?".

06:45. Zaragoza. La Macana.Autobuses en espera. Primeros abrazos.
Sagry, otra de las bravas de Zaragoza charla con Blanca, homóloga en las tierras del Bajo Aragón. Jorge, encantador como siempre, luce un gorro propio de climas polares y bromea con José Luis. Miguel, pegadito y con sonrisa de niño pícaro, acuna la enrollada pancarta que, en unas horas, se convertirá en la más fotografiada y jaleada de Madrid. Pilar, inagotable y superdespierta a estas horas, organiza al personal de los autobuses, reparte fotocopias con teléfonos de contacto y, simplemente, no para. Julio y Manuel que también están por aquí. Juan, el de FAPAR, otro incansable con el que cruzo algunas palabras antes de, nada discretamente, poner rumbo al fondo del autobús donde (¡que casualidad!) encuentro un asientos libres que ocupo barruntando que la somnolencia me vencerá en momentos. Por suerte a pesar de que el autobús va completo, puedo disfrutar de ese lugar extra , así que me encapucho, subo el pañuelo hasta justo mi nariz y trato de abstraerme en duermevela plagada de toses esporádicas (esta gargante me va a joder, fijo) y frases ajenas de conversaciones de temática demasiado cercana.

09:00 ( o así). Parada. La garganta es ya un mar de sensaciones dolorosas. El estómago me grita que hoy caldito y cama. El bar de carretera esta compuesto por unos mostradores de carnes varias envasadas al vacío (CARNE de CAZA, luce un cartel en la fachada del edificio) y una cafetera que se hace absoutamente incapaz de servir este pico de actividad a pesar de los ires y venires de un par de mujeres y un hombre que cree que gritando el café sale más aprisa.
Pero está bueno el café. Reconforta y ayuda a afrontar el último empujón antes de llegar a la capital. Junto a mí, tres pequeñas de cuatro años escasos juguetean y desayunan. Un par de adolescentes combaten el frío pegando saltitos. Una de ellas está especialmente pálida; el viaje le está pasando factura.


. .
Complemento: Galería de fotos del 30N2013, pulsando AQUI

11:15. Madrid. Plaza de España. Me abrigo con todo lo que llevo. Saco la cámara. La enciendo. Compruebo el flash. Y comienzo a trabajar.
Unas tomas de videocon el que luego ya veré que puedo hacer y fotos; muchos fotos. Las primeras, por supuesto, para los paseantes de las damas de Aragón. Despliegue de pancarta." Poneós un momento; que sí, que ahora vamos que ya sé que comienza la maifetación ahora mismo... ¿Que donde está Pilar"
Pilar ha desaparecido, pero por poco tiempo. Vuelve del sindicato con una pancarta para portarla de manera horizontal. Unos 50 metros cuadrado de tela con la bandera y escudo de Aragón junto al logo de CCOO y con la leyenda LOMCE NO. Cada comunidad tiene la suya.
El orden de salida de la manifestación ya está listo y ejecutado. Mientras los de Aragón cerramos huella, la pancarta inicial está en la cima de la Gran Vía. Llego hasta ella atravesando decenas de lonas reivindicativas, una batucada y un servicio de orden que, me deja pasar sin problemas. Veo a Paco, el Sec de FECCOO estatal, y a Pedro (de comunicación del mismo sector). Veo a Cuqui en la pancarta de la internacional de educación, veo decenas de caras conocidas. Pregunto cifras de asistencia ("El copón de gente; las cifras que las pelee la motorista", me suelta un periodista an referencia a Cristina Cifuentes, la delegada del gobierno). Se me acerca una mujer con una cartel unipersonal que denuncia la vuelta a la enseñanza con olor a sotana. Me dice que esto le recuerda, por la edad que aparenta parece difíl, a la escuela de los cincuenta. Un hombre se suma a la conversación, aprvechando que no partimos aún, y relata alguna anécdota de ninguna gracia en sus años mozos en un colegio religioso de conocido nombre.
Unos metros más allá , estudiantes cantan y efectúan avances y retrocesos rítmicos. Cartelones con el rostro de WERT coronado con unas imponentes orejas de burro. Pobre animal de estereotipada ignorancia; al burro me refiero.
Me acerco a la cabecera de la manifestación y la sobrepaso. Coches de organización y una chica , de facultades vocales extraordinarias, animando la marcha sin dejar un espacio al silencio. Lemas que solicitan dimisiones, enseñanza para el hijo/a del obrero, fuera crucifijos de las aulas y otras consignas. El micrófono como arma de efectos poderosos, el gesto siempre firme del puño levantado hasta la máxima longitud del brazo, la mandíbula al borde del desencajamiento en fuero grito de justicio... No sé si es el constipado , absoluto dictador de mi cuerpo en estos momentos, el lacrimeo contante de mis ojos o ña sensación de no estar sólo: creo que voy a emocionarme. Nada que no se me remedie con un buen acercamiento al kleenex y la atención de la yayo flauta madrilena (chaleco reflectante amarillo; enseña tricolor en el pecho) que se me acerca a ofrecerme un caramelo.
Llego al escenario final. Alto, escueto, digno... Lleno de personas que observan satisfechas el resultado de la convocatoria del día de hoy y como va a ser imposible acoger a toda la gente concentrada que deberá seguir la lectura del comunicado final desde cientos de metros de distancia. Me dejan subir y hacer alguna foto. Bajo. Charlo con estudiantes. Se les vé decididos en su solicitud de 72 horas de huelga en el sector educativo.


Complemento: Galería de fotos del 30N2013, pulsando AQUI


Lectura del manifiesto. Personas anónimas "blancas" que lo hacen. Los estudiantes que, terminado el acto, leen alguna llamada a continuar el combarte. Y las gentes de Aragón que me buscan para hacerse una foto.De nuevo la gente que se para y pregunta; o se ríe sin más. Estamos, pancarta Serrat-Rudi desplegada, en la fachada del Ministerio de Educación . El edificio, blindado. Hay quien cree ver en los tejados una figura deforme que nos amenza con el puño y se rié de nosotro; el jorobado de notre wert, le dicen.
Y esto va terminando ya. Bocadillo junto a la puerta del Sol, café y acercarse a la puerta de Alcalá, a coger el bus de vuelta."¿Estamos todos? Sí, lo estamos" De vuelta. De nuevo, duermevela; unas filtraciones de aire que trato de combartir arrebujándome aún más en la chaqueta. Los elefantes en número indeterminado que voces infantiles sitúan haciendo el canelo en una telaraña. ¿Fiebre? no, no hay fiebre. Sagry que me da un ibuprofeso. "Con agua, nada de con cerveza", me dice.
Y la vuelta que se me hace eterna. Añoro mi cama y que la radio comunique el cese de WERT. En este momento, más urgente, la cama.

09:10. Huesca. Ángel me pregunta nuevamente si estoy bien.Se lo agradezco.
Hoy ha sido un día de emociones, como siempre que eso tan trasnochado para muchos que se llama deber o coherencia nos llama a hacer ochocientos kilómetros para tratar de impedir una nueva tropelía de los nuevos déspotas supuestamente ilustrados.
El rechazo a la LOMCE. La wertiana deriva hacia la nada. El ego desmesurado de la reina de la cúpula del trueno, Serrat. La mirada soberbia de Rudi. La dignidad del magisterio, el respeto al trabajo de los docentes... Hay decenas de razones para haberse tragado todas esas horas de viaje; hay decenas de razones para aguantar la vejiga que revienta, el dolor en las piernas, el resfriado que se abre paso entre acaramelados vapores de menta...
A mí, que comparto todas esas y otras muchas más, hay una que me motiva especialmente: poder aguantar la mirada húmeda de la monitora de comedor que me confesó, hace unas semanas tan sólo, que llevaba más de un año detrayendo algo de lo que sobraba del comedor para dárselo a una pareja de hermanos que no probaban bocado en casa. Que lo hacía en modo "a escondidas" falso en una verdad que todas las compañeras compartían. Y que este curso, por arte de alíbabá, no tenían beca de comedor. Y que si el sindicato no podía hacer algo. Tan sólo pude balbucearle no sé qué gilipollez acerca de servicios sociales y todo eso que constituye neoliberal caridad moderna y no justicia social. Y avergonzarme de ser tan poca cosa, de no poder siquiera afrontar el hambre de dos menores. Y enorgullecerme de tener compañeras así, con esa sensibilidad y coraje, con esa valentía de guerreras contra la injusticia que están dispuestas a hacer lo que sea para combatir este estado de emergencia social.
Esta monitora no pudo venir a Madrid. Decidió que su puesto estaba como voluntaria (horas las que queráis también) colaborando en la recogida del Banco de alimentos.Su lugar en Madrid estuvo cubierto por otras compañeras del mismo sector y sensibilidad sindical. Gritando y marchando contra Wert, contra Serrat, contra el frío, contra la LOMCE y la mente que la engendró; y, sobre todo, contra el hambre: el hambre física y el hambre de conocimiento. Y por una pareja de hermanos.