30 de Agosto del 2.008
Una de las actividades que más gratificantes me resultan es acudir a las diferentes ferias populares que a lo largo de esta osca tierra se celebran. Desde Expoforga hasta Cazataria, pasando por Ferma, Femoga y otras ferias y ferietas varias que destilan contacto humano han sido visitadas por quien esto escribe. Me resulta muy placentero escuchar, preguntar, interesarme, conocer ... Y estos lugares son una fuente segura de sorpresas. Este sábado nos acercamos a Barbastro, a visitar la, posiblemente, feria más importante de la comarca.
Como es acorde con la filosofía de esta web, no incido acerca de las repercusiones sociales, económicas y,¡Cómo no!, políticas que este certamen lleva consigo. Tampoco es mi intención relatar un pormenorizado listado de los stands, ni entrar en valoraciones comparativas acerca de ésta u otras ediciones anteriores.Mi propósito es relatar subjetivamente lo que he visto y compartir, con aquel que me hace la deferencia de leerme, alguna que otra confidencia.

Y comienzo con la anécdota del día: la entrada al recinto, para los mayores de doce años, es de tres euros. En esta ocasión, El Diario del AltoAragón incluía una invitación en sus páginas; aún así, lo que es obvio es que, pagando la entrada o esgrimiendo la invitación, hay personas que entran con el firme propósito de amortizar a base de degustaciones, bolsas publicitarias, regalos promocionales o lo que sea, el precio pagado. Nada más entrar me fijo en un hombre de edad ya avanzada que rumia algo y que con paso vacilante se aproxima a un stand vacío en cuyo mostrador hay un plato con unos racimos de uva.Con decisión arranca una y se la lleva a la boca; dos movimientos de mandíbula y la uva vuelve a la mano y, de ahí, al suelo. La uva es de cera. La cara del yayo, un poema...



Y tras la anécdota, la razón que hubiera hecho, por sí sóla, que mereciera la pena la visita: el stand que comparten Fermín Bedoya y Tokio Ujike. Solicito permiso a Tokio para hacer una foto y no sólo me permite hacerla sino que posa él y Fermín con mi familia; y además, tras un breve coloquio con ambos,Fermín (¡¡Dios, sólo de recordarlo se me pone la piel de gallina!!) me comenta pormenores de las piezas que expone.Increíble su "¡Basta!" esa pieza conformada por un torso humano de bronce que se complementa con un nudoso y retorcido tronco de madera, en un gesto de desesperada defensa o de ruego implorante que me recuerda muchísimo la escultura clásica. Logradísima su obra "La Sequía", también mezcla de materiales que, a nada que el espectador tenga un mínimo de sensibilidad, no precisa explicación; curioso "El tramposo", impactante "Las cabezas", esos troncos que la naturaleza ha esculpido como dos cabezas caninas y que Fermín, tras descubrirlas, ha sabido conectarlas para presentarnos un enfrentamiento animal.
¿Y qué decir de su homenaje a Lorca, su "Salvas al alba"?¿Qué decir de cómo sintetiza en tan sólo unos centímetros de madera un drama que elevó a inmortal al poeta que conoció, en ese mismo instante, su precariedad física?

¿Y la pintura de Tokio? Bellísimos paisajes de naturaleza pirenaica, auténticas ventanas abiertas que irradian paz cuando a ellas nos asomamos. Gusto por el detalle, amor sereno en cada pincelada, resultado espectacular en cada lienzo. Hay quien opina que este tipo de pintura es algo menor, casi una especie de oficio para tapar paredes... Yo, que me reconozco poco influenciable por las opiniones de expertos, galeristas y demás mercaderes de la belleza, tan sólo quiero exponer que lo que he visto de Tokio me dice algo, me evoca cosas y me impacta; algo que, por cierto, no me ha ocurrido visitando alguna exposición de algún muy reputado pintor contemporáneo. O, dicho de otro modo: si estuviera condenado de por vida a pudrirme en un calabozo un cuadro de Tokio en la desnuda pared de la mazmorra podría representar la diferencia entre conservar la cordura o caer en la más amarga desesperanza.

En suma, Fermín Bedoya y Tokio Ujike, dos aragoneses nacidos en ese Aragón inmaterial que muchos ,intuímos, no precisa fronteras y que, al igual que desde siglos antes lo han hecho canteros, albañiles, poetas, pensadores, monjes, pastores o músicos, contribuyen con su quehacer y su existencia al enriquecimiento de esta tierra. Y, encima, gente accesible, de conversación franca y mirada limpia.



Continúo con la visita."Casas de madera", "Simply", "Ambar de Polonia"...
LLama mi atención un stand repleto de ordenadores portátiles.Es un espacio patrocinado por el Gobierno de Aragón, que a través de la Dirección General de Tecnologías para la Sociedad de la Información, recoge entre sus objetivos romper con la llamada "brecha digital".
El espacio es una invitación al uso de Internet. Todo muy sencillo, paso a paso, y muy interactivo. El público al que están dirigidas las actividades es gente que usa por primera vez Internet, o gente que ya haya usado Internet en alguna ocasión y quiera descubrir nuevos usos;un lugar donde monitores, me cuentan, introducen a quien lo desee en este mundo nuevo; un intento de alfabetización informática que, deformación profesional manda, reclama mi atención.
Metodología e internet al márgen, es Teresa García (tergg@esciencia.es) quien me informa acerca de la existencia de "ESCIENCIA - Eventos científicos", una spin off, es decir, una empresa dependiente ,en este caso, de la Universidad de Zaragoza que, entre otras actividades, organiza talleres de divulgación y experimentación científica para niños.
Incluso,para quien desee conocerlos algo más, tienen abierto un blog en el que anotan los pormenores de estas jornadas.
Pues bien, esta empresa es la contratada por el GA; muy acertadamente, me atrevo a opinar.



La siguiente parada es en la "Panadería", una especie de tahona ambulante donde, entre otros, se afana Rocío en amasar lo que tras la cocción adecuada serán panes de diferentes calidades: normal, de leche, de aceite de oliva, de nueces ...
Me cuenta Rocío que son catalanes y que son contratados para eventos de este estilo, ferias medievales y similares. Que, además de la fabricación artesana del pan, organizan talleres infantiles con el mismo propósito, si bien no es el caso en esta ocasión. Me autoriza Rocío, por si de la lectura de estas líneas pudiera derivarse alguna futura contratación, a publicar el teléfono (607.714.620) y el e-mail de la empresa (panaderiaartesana@hotmail.es).



Cerca de Rocío está estacionado el "ÑAM MÓVIL", un vehículo chiringuito móvil donde una muy cordial pareja atiende con amabilidad a quien se acerca. Es el momento de comer algo y el ternasco es una buena opción gracias a esa imaginativa forma de servirlo , en bocadillos de composición diferente. Como siempre, excelente el producto, pero (permítaseme decirlo) escaso. En fín, que no está bien presentar esas magníficas fotos de los bocadillos y que no se parezcan en nada a lo que se nos sirve.
Quizás en Pastores alguien debiera tomar nota... Y poner más ternasco en los bocatas,¿vale?. Dicho queda.
Procede ahora un paseo por la carpa de los gourmets. Es lo de otras veces: embutidos , quesos, licores, cecinas y empanadas varias. Olores y sabores en un recinto limitado y, afortunadamente, muy bien climatizado. Tras las compras pertinentes (¡¡Tiembla, colesterol!!), iniciamos el paseíllo final...



En los estertores de nuestra visita, encontramos a nuestro vecino Jorge Abbad al frente del stand de Masanés, empresa dedicada , entre otras cosas, a la logística y distribución. Nuestro encuentro con Jorge es un saludo y poco más; está trabajando y no debo abusar de su amabilidad. Tiempo tendremos de charlar.