Museo de Huesca

Horario:
- Martes a sábado de 10:00 a 14:00 y de 17:00 a 20:00 h.
- Domingos y festivos de 10:00 a 14:00 h.
Cerrado:
- Lunes no festivo, 24, 25 y 31 de diciembre, 1 y 6 de enero

* ENTRADA GRATUITA *


Inciso previo: La escena es cinematográfica, casi sacada de un film neorealista italiano.
Lugar, Plaza de la Universidad; hora, a escasos minutos de las diez de la mañana;luz, escasa aún por la sombra y muy azulada. Un grupo heterogéneo de estudiantes escucha la voz rota de una guía que les enumera los edificios que conforman la citada plaza.Por la costanilla, renqueante, tose un ciclomotor conducido por un joven con casco de muy escasa estatura y proporciones que revelan su acondroplasia (enanismo).LLeva como paquete a un hombre que bordeará la treintena, con melena, sin casco y largo.Muy largo ... Ambos con ropa deportiva de mercadillo. Cómica (¿cómica?) pareja.
La motito recupera el resuello y parece emitir un ruido motor más normalizado cuando, al llegar a la altura del grupete de escolares, se oye el grito obsequio del largo: ¡¡Payoooooooooooo!!.
Esa "ooooooooo" pretendidamente flamenca se estrella contra las paredes del Museo Provincial ante la indiferencia generalizada de aquellos a quienes iba destinada. Ni siquiera el acompañamiento gestual (irrepetible) del emisor del rebuzno, que a punto está de dar por tierra con largo, enano y motillo, genera reacción alguna.
La curiosa pareja sigue su petardeante camino. Los adolescentes entran en el edificio. Lástima que Vittorio de Sica no haya sido testigo de este minúsculo fragmento de tiempo.

Pero vamos al asunto: He visitado este lugar en una media docena de ocasiones.Y no me canso.
Un saludo a quienes custodian la puerta (amabilísima gente, por cierto) y comenzamos.

Las primeras dos salas nos acompañarán en un recorrido desde el paleolítico inferior a la edad de los metales; podremos contemplar bifaces, raederas de diversos tipos, hendedores, puntas musterienses, buriles, molinos de mano... Nos detendremos ante dioramas representando desde enterramientos en túmulo a escenas cotidianas en cuevas pasando por la reconstrucción de un poblado neolítico. Veremos moldes de fundición , cerámicas varias, la reproducción del dólmen de Tella,los restos animales de la cueva de los Moros de Gabasco, las herramientas halladas en la cueva de Chaves...



En la sala 3 nos encontraremos en la época ibérica (350 - 50 ac) en la que, junto a elementos de vida cotidiana tales como hachas, azuelas, cinceles, llaves, cazos, punzones, arados o broches, se exhiben monedas (denarios de Bolskan). Y también aquí es donde podremos apreciar lucernas (lamparillas de aceite) y otros elementos de la época romana entre los cuales destacan las "laudas", cubiertas de sarcófago realizadas con la técnica del mosaico.
¡Y qué decir de la foto de la recuperación de una escultura romana emparedada en Nocito!



La sala 4 nos traslada a la Edad Media y nos presenta objetos visigodos, musulmanes (obra destacada: Estandarte de Colls del siglo XI, una muestra de tejido islámico) y cristianos (preciosa la talla de la vírgen de Agüero, del siglo XII). También maquetas de ermitas románicas expuestas.

En la sala 5 disfrutaremos de una colección de pintura gótica junto al retablo de la Capilla de la Universidad y a la talla de vírgen con niño de la Iglesia de la Misericordia de Huesca. Y tras ello y reparar en la pintura barroca del siglo XVII que nos espera en la sala 6, llegaremos a la 7 donde nos esperan goyescas litografías sobre papel (pertenecientes al legado de Valentín Carderera) y unos carboncillos de éste último dignos de ser contemplados.

Y ya en la sala 8 nos aguarda la versión de "La leyenda del Rey Monje o La campana de Huesca" cuadro atribuido a José Casado del Alisal y que ilustra la conocida historia. Y, recordando un ayer terrible, apreciaremos el trabajo de un icono oscense, el aún poco conocido Ramón Acín.
"El agarrotado" (1929) y "Las pajaritas" (1928/29), piezas escultóricas realizadas con placas metálizas cortadas y retorcidas llaman la atención por la genial simplicidad de la idea y su ejecución.
Terminamos la visita observados por las miradas serenas y tristes, se diría que premonitorias del final que les aguardaba escaso tiempo después, de Ramón Acín y su compañera Conchita Monrás.
Nos espera el claustro y un lento paseo a su alrededor para digerir todo lo visto.