1.992. Otoño, o casi ...
Los fastos Olímpicos de Barcelona y la Expo de Sevilla se apagan, dejando España en una situación económica ,para los "paganini" de siempre, similar a la actual. Mi novia entonces, mi esposa ahora, y quien esto escribe llevamos más de un mes intentando, con escaso éxito, instalarnos en Jaca. Durante la semana, paseos continuados hasta el INEM (no se llamaba aún Inaem) y, los fines de semana, escapadas por la zona. En una de estas escapadas llegamos hasta Sariñena, en Los Monegros. Los Monegros , que en aquella época tenía connotaciones de campo de maniobras militares, secarrales y escorpiones, de una tierra improductiva y seca de la que era mejor escapar cuanto antes... Y, como siempre, no hay nada como conocer, interesarse y preguntar para hacer añicos los estereotipos. En esa corta visita conocimos una de las primeras ediciones de FEMOGA y, por medio de ella, establecimos contacto con una comarca de posibilidades y futuro que tan sólo necesita aportes hídricos y voluntad política (la de sus gentes está más que probada) para poder desarrollarse ampliamente.



Desde entonces, hemos vuelto en varias ocasiones. Esta es una feria ya consolidada, que ha aumentado su superficie y número de expositores. La inicial muestra de ganado es acompañada a día de hoy por stands de maquinaria agrícola, alimentación, centros de estudios, informática , títeres, ornamentación, turismo ... Y las fotos antiguas, que no se nos olvide verlas.
Mucha gente. Paseo cadencioso con las inevitables paradas para que el niño pueda tocar al animal de turno. Parada en la barra del local (2 euros por un vaso de poco más de 200 cc de Coca Cola sacada de una botella de 2 litros es abusivo; y más si pagas una entrada) . Vamos, pienso yo.

Sin desmerecer a nadie, el stand que me hace parar en seco es el de A´faina , una cooperativa compuesta por tres mujeres que hacen cerámica artesana.
Es Piluca quien, amablemente, me explica su trabajo. De cómo son sucesoras de Cerámica Palacín, que están radicadas en Capdesaso, que sus trabajos son totalmente artesanos sin que haya en ellos proceso mecanizado alguno...
Es inevitable: me encantan esos azulejos de colores terrosos y diseños que recuerdan mucho a las ilustraciones usadas en los romances de ciego. Azulejos referentes a oficios o, incluso, que narran cronológicamente las diferentes tareas agrícolas, la matacía, la vendimia ...
Piluca se explaya. Me ilustra acerca del bizcochado del barro, de las piezas que precisan una segunda o, incluso, una tercera cocción dependiendo del resultado que se quiera obtener.
Y también, con legítimo orgullo, me muestra la fotografía del resto hallado en Alberuela de Tubo, cerámica fatimí del siglo décimo, y de cómo han sido capaces de, tras investigación rigurosa, reproducirla.
Podría pasarme horas en este stand. Incluso amenazo a Piluca con una próxima visita a Capdesaso para, abusando de su amabilidad, incorporarme a una de sus visitas guíadas; visitas y clases de torneado que debieran estar en los planes de estudio.




Y mientras llega el momento de acercarse a Capdesaso, podemos gozar anticipadamente del trabajo de estas mujeres accediendo a su muy cuidada página web. En www.afaina.com podemos encontrar fotos de sus trabajos, un muestrario de su extenso catálogo, el indispensable "cómo llegar" y la forma de contacto que no me resisto a repetir a continuación.

A´faina Soc. Coop.
Dirección: Calle La Huerta 35, CAPDESASO
Web: www.afaina.com
E-mail: info@afaina.com
Teléfono: 660 136 795


Dejo atrás a la gentil Piluca con la decisión tomada de seguir de cerca la evolución de este proyecto de trabajo, tradición e investigación y, también, con la secreta esperanza de que su quehacer suscite el interés preciso para que estas técnicas ancestrales nunca queden en el olvido.

Volver a Sariñena es siempre un placer. Las Hurdes no son ya esa tierra sin pan que Buñuel filmó a principios del siglo pasado. Tampoco Los Monegros son ese desierto inhóspito estereotipado; y de ello es buena prueba este FEMOGA, de cita anual ya casi obligada.

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