Fue a mediados de los ochenta. Tenía 25 años, novia, amigos, un Citroen dos caballos y unas ganas locas de conocer Sallent de Gállego, uno de los lugares prohibidos al cual sólo accedían los "niños bien" del pueblo, los vástagos de las familias que podían permitirse el lujo de esquíar en "Los Piris".
El caso es que nos falló el alojamiento y acabamos durmiendo, gracias a un capezuto que nos acercó una paca de paja, en Lanuza ,en las habitaciones de una casa abandonada del deshabitado pueblo donde llegamos de oscurecida.
Y a la mañana siguiente, mientras el café se hacía en el infiernillo, ocurrió: Las paredes hablaron. Algún antiguo habitante del lugar había escrito en ellas, con rotulador, un diario mural en el que relataba los últimos días del pueblo, el expolio de las propiedades de los vecinos que se fueron antes, las broncas con los saqueadores, el abandono paulatino hasta ese 21 de Enero del 78 en el que el pueblo murió definitivamente ...
Textos que , en ocasiones, quedaban interrumpidos por algún desconchón en la pintura; textos que , en otras, ocupaban paredes enteras; caligrafías de desesperanza, de agonía. En muchas ocasiones imaginé quién sería el hombre o mujer que dejó ese mensaje destinado a enmohecerse con la humedad del pantano cercano; quizás quien lo hizo haya podido ver como Lanuza volvió a emerger de las aguas, si bien ya nunca más igual a la que era.

Biscarrués es veterano pueblo en estas lides. Cada cierto tiempo, como las bestias mitológicas que se desperezan tras años de hibernación, se amenaza a sus habitantes y los de localidades vecinas con el desarraigo, la muerte de la memoria, el abandono de las tradiciones y los parientes difuntos , y el asesinato de la única patria que el ser humano tiene:su propia infancia. Esa bestia amenaza con falaces argumentos que manipulan limpios conceptos como el bien común, el progreso y el bienestar. Esa bestia confunde a las gentes y las enfrenta como si el confort de unas se basara en la tortura de otras. Desde hace veinte años, esa bestia acecha La Galliguera. Y parece que ahora vuelve a la carga.

"Algunas razones para decir NO al Pantano de Biscarrués"


16.06.09. Salón Actos I.E.A
Un abarrotado salón de actos espera que inicie su disertación el químico y geólogo (profesor de la Escuela Superior Politécnica de Huesca), José Antonio Cuchí, que se presenta como Presidente de la Asociación "Amigos de la Galliguera". Tras delimitar los no exactamente definidos límites de la comarca que nos ocupa, comienza por "las piedras", exhibiendo una serie de fotografías de formaciones geológicas diversas y ¡cómo no! los Mallos , los Asos y Cerros testigos que va nombrando en precisa sucesión. No olvida mencionar la Chimenea de Hadas de Biscarrués y la ruta transpirenaica que atraviesa la zona.
Zona de influencias diversas, esta zona muestra una variedad grande de especies vegetales; aprovecha para hacer publicidad de las jornadas botánicas que periódicamente se celebran , así como de las micológicas; incluso, bajo promesa de silencio, nos desvela alguna buena zona para recoger setas. Pinares, carrascas, almendros, bosque ribereño ...;todo ello nos será mostrado como colofón al repaso de la flora del lugar.

Posteriormente, hablará de fauna; desde la puramente cinegética (jabalíes, corzos, conejos, perdices ...) hasta buitres, abejarucos, anátidas, alimoches, milanos, algún quebrantahuesos que otro ... La Galliguera es también uno de los corredores de paso por las grullas. Y otras muchas especies son presentadas en rápida sucesión.
Conforme Cuchí va ilustrando con sus palabras las imágenes, no deja de flotar en el ambiente la sensación de peligro inmediato para la existencia de todo lo que estamos viendo.
Cambia el tercio: aceite de calidad, cultivos, buen vino desde hace poco y ganados; rememora la cantidad de cabras , la rasa ovina aragonesa y las abejas. No olvida mencionar a Martín Rufas y su miel.
Y hablamos de historia; el poblado ibérico de la corona de Buenaluque, el camino de Santiago que por aquí pasa, Loarre, la Torre de Marcuello (pide socorro para la misma), reino de doña Berta... La colegiata de Murillo, Iglesias como la de Biscarrués, construcciones que semejan a otras corsas, el tímpano de la epifanía de Agüero, la portada de Rosell, la casa de los Anglis, la calzada romana de Fontella ...
Y finaliza Cuchí afirmando que La Galliguera es tierra que ha sufrido, pero es tierra viva; incluso hay guarderías que tienen que ampliar plazas. Tierra que recupera tradiciones como las nabatas. Y tierra que promete aventura, escalada, empleo junto al río.
Y reclama un status de protección antes que algún "listo" pretenda sacar grava de Los Mallos.

Ha sido un recorrido express, en poco más de veinte minutos, a la realidad de una zona que amenaza , caso de llevarse a cabo los planes del pantano de Biscarrués, despoblación y abandono. Un tema serio que, con humor y sapiencia, deja sobre la mesa JA Cuchí antes de ceder el uso de la palabra a Darío.

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Darío Crespo es uno de ésos que ha decidido unir su destino al de el río. Y ello le lleva a defenderse de la amenaza que supone el pantano; avisa que no lo hará con fotos sino que se sumergerá en las aguas más turbias del Anteproyecto rebatiendo con argumentos y datos las falacias que en él se deslizan.
Comienza asegurando que el turismo de la zona no es una posibilidad de futuro, sino YA MISMO una REALIDAD. Más de 300 empleos directos relacionados con el turismo de aventura e infinidad de otros indirectos (hostelería, avituallamientos varios, alojamientos...) que conforman una economía consolidada que atisba un futuro prometedor, una realidad muy diferente a la que pretende presentar el Gállego como un río OKUPADO por una serie de amiguetes que hacen rafting y se lo pasan bien. Se pregunta Darío, haciendo una comparativa con la zona del Noguera Pallaresa, cómo estaría esta zona si no fuera por la amenaza permanente del pantano.

Rechaza también que no haya gran impacto sobre las actividades turísticas actuales que se desarrollan en el río. Explica Darío que hay dos tramos;por una parte, el inferior (que quedaría inundado del todo) y que es en el que se realiza la formación de los más jóvenes y que se utiliza para el bautismo de agua de chavales, escolares, y familias; por otra parte, el tramo superior, que quedaría afectado en parte, desaparece también al destruir zonas de acercamiento a la ribera. Y le parece absurdo que el anteproyecto prediga nuevas actividades acuáticas al crearse una lámina de agua; cree que, como mucho, dará para una empresa que alquile unas barcas y poco más, que lo que los clientes buscan son aguas bravas y no parques de El retiro en la zona.

Finalmente echa por tierra los argumentos que aseguran que será una fuente de trabajo para el lugar. Asegura que las empresas de aguas bravas se verán abocadas al cierre y su efecto dominó afectará a otras muchas; asegura despoblación y quiebra, todo lo contrario a fijar población en zona rural que se supone que es una prioridad para el gobierno aragonés.
Continúa Darío denunciando las cuatro mentiras del anteproyecto:
1.- No afecta a Erés. Lo hace convirtiéndolo en una península mal comunicada y abocada a la despoblación.
2.- No afecta a las aguas bravas. Ya suficientemente comentado.Y se acabaron las nabatas, además.
3.- Se regulará un caudal ecológico. De pasearse por el cauce con botas y mojándose poco, a juzgar por lo hecho en el Gállego en las cercanías de ZGZ.
4.- Es un embalse acordado en la Mesa del Agua

Finaliza Darío su intervención presentando el videoclip que tenéis a continuación, bajo estas líneas. Tras su proyección (3m 20 s), un cerrado aplauso iniciará el diálogo entre los asistentes.



Se suceden aportaciones interesantes en el debate posterior.
Como que los pantanos se plantearon como un riego de apoyo a cereal y hoy se cultivan otras cosas.
O que no se han planteado políticas serias de ahorro de agua y de gestión eficaz, con el ejemplo claro de lo sucedido en Vadiello hace tres años.
O que el pantano está proyectado para ser recrecido con el expolio mineral de los llanos de Erés, de Sta. Eulalia y el de Murillo.

Se denuncia , mediante el uso simple de aritmética básica, los medios mecánicos precisos para mover siete millones de metros cúbicos para hacer el cerramiento. Entre 300 y 400 viajes de camión diarios, 300 días al año, durante cuatro o cinco años; también se plantea la perversidad de no diferenciar entre el abastecimiento de agua de boca y otros usos, al objeto de crear mala conciencia en la gente y eliminar resistencias.

El acto termina. La lucha continúa. De momento, este mismo jueves 18, en la Plaza de Navarra de Huesca, se escenificará el desalojo de La Galliguera; ojalá todo quede en teatro y nuestros hijos y nietos, como los de ZGZ o Los Monegros, puedan seguir disfrutando de un agua de calidad compatible con la conservación de un entorno natural como el que hablamos y sin violentar los legítimos derechos de los vecinos de la zona amenazada.