El Magisterio de Ramón Acín
En cada uno de nosotros, un pedazo tuyo



16.02.09
La CGT organiza unas jornadas acerca de la situación laboral docente; en la primera de las conferencias a impartir es Víctor Juan Borroy, profesor de la UZAR y director del museo pedagógico, el encargado de introducirnos en la personalidad de Ramón Acín y su influencia en ese colectivo de maestros y educadores que compartieron con el maestro los años previos a la contienda civil.
Tras una breve y eficaz presentación realizada por Loreto Ferrer y tras expresar Víctor Juan su satisfacción por poder hablar de Acín y sus circunstancias y su total disposición para participar en este tipo de encuentros, entramos en materia.

Y empieza fuerte VJ.
"Hoy os voy a hablar de una de las historias más bellas y estremecedoras que conozco. Os voy a hablar del Acín persona, del Acín maestro, del comprometido, del que tomó partido, del que compartió estas mismas aulas, del que amaba a su mujer e hijas, del que paseaba por el parque Miguel Servet, del que tenía sueños, del que fué asesinado. Os voy a hablar del Acín que era exactamente como cualquiera de nosotros, no del icono. Os voy a hablar de él y, enlazando, de su influencia en los maestros que tuvieron la fortuna de conocerlo."
VJ no se sienta, no consulta notas; habla mientras pasea (dos metros adelante, dos atrás) ilustrando su discurso con decenas de fotografías que proyecta ayudado de su portátil. Una lección magistral prescindiendo de la tarima. La cosa empieza bien.
"Tan real Acín como lo era Palmira Plá, una maestra, casi niña, que un día salió de su casa con el dinero justo para tomar una limonada y montar en los autos chocantes y que se encuentra a un guardia civil amigo de la familia que le dice que no vuelva a casa; ha comenzado la guerra y su vida corre peligro."
De nuevo retoma VJ a Acín como eje de su charla y nos muestra una foto de su época infantil y, en breve, una caricatura antimilitarista de Ramón."Acín era un niño querido, abrazado, tocado por los compañeros que posan junto a él; y era juguetón, divertido, feliz. Basta con ver esa mesa de dibujo diseñada en su madurez y apreciar el sistema de desechar bocetos y que caigan en la papelera. Ramón era un hombre feliz; y hay mucha gente que no soporta la felicidad como forma de vida. El reírse, el amar lo que hace son cosas que determinadas personas no toleran."


Y comienzan las anécdotas: la de Toby, el perro ratonero y rabón de Acín al cual Ramón pinta un collar (un bozo, lee VJ del texto del maestro) para evitarle problemas con los laceros de la ciudad y preservar su buen humor. Un acto, el burlar la autoridad con el ingenio y la habilidad, que volverá a repetirse de manera dramática en el 36 cuando pinta unos bigotes en el rostro de su compañero de escondite, el zapatero Arnalda, y le presta una de sus enormes boinas para que pueda escapar del acoso fascista. Horas después Acín se entrega en intento vano de desvíar la brutalidad de sus captores de la figura de su mujer; y, poco más tarde, será asesinado.
Continúa VJ explicando la relación de Acín con la intelectualidad de la época (Gil Bel, Condoy, Buñuel, García Lorca ...). Y también recuerda VJ la anécdota del dinero de la lotería del 32 empleado en el rodaje de "Las Hurdes:Tierra sin pan" y de la devolución del mismo a las hijas de Ramón y Concha en la década de los sesenta.
"Pues bien, continúa VJ, este hombre intelectual tiene, y aquí veo yo el Acín gigantesco, como mejor amigo a un zapatero de Huesca, Juan Arnalda. Un hombre quizás analfabeto ocupa esa lugar privilegiado en el corazón de Acín que pasa por encima de clasismos. Este hombre gigantesco escribe en el 33 a sus hijas desde la cárcel un bellísimo texto explicando su situación; en él se hace igual a sus compañeros de presidio en lo fundamental, en el amor a sus hijas y en los deseos de justicia social"

Para escuchar el contenido de la carta en la voz de VJ, pulse aquí


Continúa VJ rememorando la trayectoria vital de Acín, con repetidas derivas acerca de las circuntancias penosas y del miedo que paralizaron a buena parte de los contemporáneos de Ramón en los tiempos aciagos, del esconderse, del cuidado extremo a la hora de hacer ruido, de tender ropa o desprenderse de la basura, de cómo fueron aniquilados los miembros de una logia masónica de Zaragoza debido a que el humo del fuego que debía hacer desaparecer los documentos alertó a seguidores del bando fascista, de cómo tan sólo se salvaron tres libros de una biblioteca escolar (porque el niño-pastor que cada quince días bajaba al pueblo para tomar prestados tres libros y devolver los tres anteriores) se encontró con el maestro fusilado y la biblioteca incendiada, del tiempo, como gráficamente expone VJ, de "hogueras públicas y hogueras privadas"...
Y terminará esta parte de la conferencia relatando en serena y sentida intervención los últimos días de la existencia de Ramón, describiéndonos el zulo estrecho e incómodo donde se escondían Arnalda y Acín, las brutales visitas de los elementos facciosos que buscaban al maestro, la decisión de Acín de entregarse, la despedida de Arnalda, la detención-linchamiento, su muerte en breves horas, suerte que correría Concha pocas semanas después ... Y, como música de fondo, escuchamos la misma melodía, emanada de la caja de música de Acín, que sonaba en tan dramáticos momentos. Hela aquí. Se trata de "La última Rosa del Verano" de la ópera Martha del compositor Von Flotown.(*)
"Y Huesca fué Granada", culmina VJ. Y sigue:" "Paco Ponzán, amigo y discípulo de Ramón, publica unos meses después en el Nuevo Caspe "Los que no mueren", un artículo glosando la figura de su maestro. Y, en el último párrafo escribe: No te defraudaremos. Tus hijas Katia y Sol verán en cualquiera de nosotros un pedazo tuyo".
En cualquiera de nosotros un pedazo tuyo, el título de esta conferencia que toma ahora sentido en la enumeración y relato de personas cuya vida se explica, en buena parte, por la influencia que Acín dejó en ellos.


Y, pormenorizadamente, comienza VJ la nómina de maestros bajo la órbita de Acín: Evaristo Viñuales, Paco Ponzán , Palmira Plá, Félix Carrasquer, Wladimiro Salinas ...
Se detiene especialmente VJ en la figura de Paco Ponzán, el hombre que ve derrumbarse todo a su alrededor, la persona de acción que lucha y combate en España, que organiza una red de evasión en Francia, que conoce los campos de internamiento, que será el amor imposible de Palmira Plá (otra de las figuras tratadas con extraordinario cariño y proximidad por el conferenciante) y que encontrará la muerte a manos nazis cuando éstos ya se retiran de la Francia ocupada. Paco Ponzán el hombre que, al presentir su final, pide papel para plasmar en él su última voluntad:" Quiero ser enterrado en Huesca junto a mi maestro, el profesor Ramón Acín, y mi fraternal amigo Evaristo Viñuales”". No pudo ser: de Paco Ponzán y los asesinados junto a él tan sólo pudieron recuperarse unos pocos restos, la mayoría metálicos, puesto que sus cuerpos fueron quemados.
Entrañablemente también (a veces incluso cómicamente entrañable) es descrito Félix Carrasquer, el hombre que lee incansablemente, que no asiste a clase por un encontronazo violento con el profesor, que se hace panadero para tener más tiempo libre que ocupar en saciar su curiosidad, que es actor, que funda una escuela, que pierde la vista en escena y que, convencido de la importancia de la educación y la palabra en la gestación de un mundo nuevo, va, de peripecia vital a peripecia vital, firmemente abrazado a una máquina de escribir portátil (portátil de la época, claro).


Nos acercamos ya a las dos horas de charla. La treintena de asistentes permanece atenta ante el discurso y la colección de imágenes que nos proyecta VJ que, volviendo al protagonista principal de nuestro encuentro, retoma el hilo conductor mencionando la necesidad de recuperar y difundir la labor de Acín y otros muchos de los llamados maestros de la República (aunque no fueron formados en ella por imposibilidad material de tiempo) , de perpetuar y desarrollar el camino por ellos emprendido, y de tenerlos presentes.
También tendremos un rato para comentar el acto de homenaje a Ramón Acín y la placa colocada por suscripción popular en la fachada de la que fue el hogar familar de los Acín-Monrás, y el momento emocionante del silencio de los concentrados y la melodía de la caja de música arrancando más de una lágrima.
Y, como colofón, la razón del éxito de la charla:"Esta historia nos dejó atrapadas a muchas personas. Para mí, aparte del conocimiento personal y el trato que tuve con algunos de ellos, son amigos de siempre, parte entrañable de mi familia. Mis hijos los conocen, saben quienes son; la caja de música es la caja de música de mi hija ... "
Sí, la razón del éxito de esta atípica charla procede de algo tan simple como que, posiblemente, también Víctor Juan es otro de los "maestros de Acín".



(*) La historia de la investigación y creación de réplicas de la caja de música de Ramón Acín es toda una saga que nos desvela VJ. De la misma quedará constancia el "El Heraldo de Aragón" de 18 de septiembre del 2005, en dos páginas que podrás consultar pulsando aquí: página 1 y página 2 .

A modo de complemento:
1.- Enlace a la página personal de Víctor Juan Borroy: www.victorjuan.net
2.- En varias ocasiones a lo largo de la charla menciona Víctor Juan el documental "Los maestros de la República". Incluso nos indica la forma de conseguirlo. El documental completo podéis verlo en Youtube (está dividido en 5 partes). Si alguno de ellos no funcionara, guardo una copia de los mismos; notificádmelo y lo solucionaremos.