"Crisis económica y crisis ecológica: El imposible crecimiento indefinido"


12.06.2009
Continuando el ciclo de jornadas de debate organizado por IU, Pilar Novales (Coordinadora del Grupo Municipal IU de Huesca) es la encargada de presentar al ponente de hoy, Pedro Costa. Y lo hace destacando que este murciano de Aguilas es profesor de la Universidad Politécnica de Madrid, asiduo colaborador en la versión española de Le Monde Diplomatique, consultor en temas de medio ambiente para Naciones Unidas, ingeniero, sociólogo, periodista ...
Cita también la experiencia y reconocimiento del orador de hoy; y finaliza alabando el compromiso personal de Pedro Costa.


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Comienza Costa recordando su última visita a Huesca. con motivo de su apoyo a la Asoc. vecinos María Auxiliadora en su lucha contra la Subestación Eléctrica (1), así como otras ocasiones en las que su estancia se produjo por motivaciones similares. Incluso tiene un momento para recordar la procedencia aragonesa de los colonizadores de Murcia.
Centrados en el tema, enuncia que las crisis periódicas a las que nos enfrentamos tienen su causa en la sobreproducción, consecuencia inmediata de la codicia desmesurada del sistema. "El capitalismo no se controla a sí mismo; sería contradictorio. El capitalismo tira siempre del mismo hilo hasta que se rompe. Si algo malo sucede, se dice que ha habido un error del mercado, el mismo mercado que se idolatra, por otra parte. En suma es un afán desmedido de lucro el que provoca la crisis, que no duda, tampoco en descargar culpas en el Estado por falta de previsión. Cosas de este capitalismo, asilvestrado en las últimas décadas", explica Pedro.

Continúa el discurso mencionando la periodicidad de las diferentes crisis, recordando a las víctimas que deja y nombrándolas (las crisis, no las víctimas o.c.) prácticamente una tras otra: Jomeini, Dragones asiáticos, Deuda exterior países sudamericanos ...
"Esta crisis, sigue PC, es un verdadero episodio de triunfo del capitalismo, en el que doblega al Estado para que lo ayude y comete todas las perrerías que puede permitirse. No creo, como algún autor dice, que esta crisis sea tan grave que el capitalismo tenga tan sólo 25 años de supervivencia. Y, lo cierto es que, sea la crisis que sea, siempre el medio ambiente pierde porque bajo la batuta de retomar el crecimiento en pos de la recuperación económica, la acción crítica ecologista es mal vista e inoportuna. Inoportuna siempre, sea en tiempos de crisis o de bonanza."

Acto seguido, define el concepto de la huella ecológica como el pisotón o impacto que cada uno de nosotros produce en el medio ambiente, y menciona los intentos de buscar una unidad de medida de la misma; relata que el planeta puede admitir 1,8 HA por habitante y año, pero ya soporta 2,2. Que el americano del norte está en un medida superior a 9, y que la española supera a la europea.
"Al ritmo de crecimiento planetario para el año 2050 necesitaremos 30 planetas", finaliza Costa que continúa rememorando que "a partir del 72 nos tomamos muy en serio la crítica a ese modelo económico del crecimiento ilimitado; este es un buen momento para ejercer la crítica a ese crecimiento,crecimiento que no es sino la suma de datos económicos de todo aquello que tiene precio. TODO. Incluso la significación económica de los accidentes de tráfico, o laborales o, incluso el stress. Atropellar un peatón se traduce en un incremento del PIB porque mueve vehículos, recursos sanitarios, talleres ... Luego se traduce en un factor de progreso, bienestar o, incluso, felicidad. Es algo tan sin sentido medir el status económico de un país de esta manera que no es ninguna boutade solicitar el DECRECIMIENTO.
Y no sólo por todo eso indeseable que se traduce como un factor positivo;también justo por lo contrario: quedan fuera del PIB aspectos de una importancia tales como el trabajo doméstico (inmenso, pero no contable a estos efectos) o la economía sumergida."


Posteriormente criticará el disparate ("la inmoralidad económica", dice) del derroche de recursos que supone, por ejemplo, las toneladas de comida en buen estado que llenan los contenedores de los hipermercados noche tras noche, la tarrina de yogur que recorre tres mil kilómetros hasta que es consumida y decenas de casos similares.
" Decir que lo que hay que hacer es automóviles que duren veinte años en vez de cinco es, desde el punto de vista actual, motivo de que nos corran a gorrazos. Pero ha de ser así. Y lo mismo pasa con electrodomésticos. La durabilidad debe ser uno de los aspectos más estimables del consumo, centrando el mismo en la satisfacción de las necesidades humanas y no, como ocurre ahora, con un consumo desbocado centrado en las necesidades de un modelo de crecimiento basado en la sobreproducción", afirma Costa, quien terminará su intervención pre-debate listando las características negativas que hacen indeseable este sistema capitalista al que califica como:

1.-Egoísta y avaro.Particularista y tendente al exceso.
2.-Codicioso y voraz; busca acaparar y explotar.
3.- Hipócrita y voraz, que exhibe una moral puritana fundacional.
4.- Etnocéntrico, impuesto a sangre y fuego por la sociedad europea.
5.- Exclusivista; no admite convivencia con otros sistemas.
6.- Tramposo; siempre tienta la ley la norma; incluso las que genera.
7.-Violento y agresivo, como consecuencia de todo lo anterior.
8.- Manipulador del Estado, al que insta a no intervenir o, si lo hace, en su provecho.
9.- Acientífico; pretende basar las relaciones económicas en leyes universales, como las de la Física.
10.- Mítico legendario; no progresista, sino regresivo. Diferenciador y opresivo.


Nuevamente es Pilar Novales quien toma las riendas del acto, moderando las diferentes intervenciones que se producen.
Instado por las preguntas de los asistentes, recuerda el componente político del ecologismo desde sus inicios , la esquilmación de la depredación de los recursos naturales desde la política colonial europea, reconoce que los ríos no debieran convertirse en lagos y su estado de guerra permanente con el gobierno murciano.

También se aborda el tema, recurrente estos días una vez más, de la energía nuclear. Recuerda su trabajo en Lemóniz, que abandona pronto por tener el "corazón partío" y define las centrales nucleares como una tecnología indeseable. Habla de los flecos de la misma que siguen sin respuesta (tratamiento de residuos, seguridad de las instalaciones y control de la sociedad) y denuncia la presión renovada de los lobbys pro-nucleares. Por otra parte, alude a que la energía producto de la nuclear es eléctrica y que ésta tiene aplicaciones limitadas, que, por ejemplo, no tiene en cuenta que la principal carga energética de nuestro país es la del transporte. Igualmente, denuncia la dejación de inversiones en materia de seguridad y enumera los diferentes incidentes habidos en España a causa de la misma.

El ánimo crítico de la ciudadanía , la asunción de la austeridad personal como norma de conducta consumista y la extensión de la disconformidad con el modelo de crecimiento infinito son actitudes que el orador ensalza como necesarias y pedagógicas para atajar el problema tratado. Hilado con ello, anima a mirar al continente africano y al sudeste asiático, incluso, llega a manifestar su admiración por Chavez que hace extensiva a Morales y Correaas, como productos salidos de sus realidades sociales. Y, abundando en ello. explica la composición social de Guatemala, dividida en Ladinos e Indígenas, explotadores y explotados que no quieren ("y hacen muy bien", dice PC) integrarse en un mundo que les es muy lejano, con un Estado que no existe y que, a consecuencia de ello, no consolida una sociedad que tampoco existe.

Y aunque hay interés y ganas de seguir debatiendo, en un gesto que honra a los organizadores del acto por su respeto a quienes hacen posible esta reunión con su trabajo, se levanta el mismo o, mejor dicho, se traslada al exterior del edificio y los bares que lo circundan.



(1) Tema que aún colea, por cierto.