Plaza de Navarra. 12 horas del día 12, Jueves, de Junio.
Tractores aparcados junto a la fuente. Dos centenares largos de personas en su derredor...
Me acerco a un grupo de concentrados. Pregunto a quién puedo dirigirme al objeto de hacerle algunas preguntas. A la extrañeza inicial, sucede la cordial acometida. "A cualquiera", responden."Mira, pregúntale a éste qué pasa con los buitres. O ese otro te puede contar lo que le cuesta cultivar una hectárea de cebada..."
Me abruman con datos y más datos. Se les ve seguros en sus afirmaciones, hablan de una realidad que conocen."Por cada cordero, perdemos 12 euros; 200 euros por ternero... ¿Se puede seguir así?"

Manos callosas. Rostros requemados. Sudor. Trabajadores...
Trabajadores que se sienten tratados como delincuentes, permanentemente vigilados en sus explotaciones por si no emplean el gasóleo pertinente, por si no retiran la oveja muerta donde y como deben, por si no cumplen no sé qué nueva normativa ...
Trabajadores maltratados con el pago inadecuado a su producto y esfuerzo (¿Eso del comercio justo no va con nuestros productores?), gentes de futuro incierto que enriquecen muchas veces a empresarios de medio pelo que lo único que hacen es aumentar el PVP final sin aportar apenas nada...
Trabajadores que deben luchar con la competencia desleal del bovino argentino y el ovino rumano, vendido muchas veces como producto aragonés, en claro ejemplo de estafa al consumidor...
Trabajadores, en fín, preocupados por la brutal escalada de precios de las materias que precisan para subsistir (y de paso producir los alimentos que todos precisamos)
Trabajadores que adolecen de falta de unidad en el sector, lo de siempre. Menos mal que aún les queda el sentido del humor: "Yo ya estoy estudiando para croupier", me dice un monegrino.



Es José Fernando Luna, Presidente de ASAJA Huesca, el primero en tomar la palabra. Vehemente, locuaz, hila su discurso ayudado de unas notas manuscritas.
Habla del absurdo del agricultor, de no poder sembrar hace dos meses por falta de agua a lo que ahora ocurre.
Habla de los problemas globales del mundo y de cómo los agricultores y ganaderos tienen la llave para solucionarlos; de cómo la gripe aviar no tiene cabida en las granjas controladas y vigiladas; de cómo el cambio climático puede paliarse con esas toneladas y toneladas de oxígeno que lanzan a la atmósfera los campos cultivados; de cómo la previsible hambruna futura puede evitarse si se les deja producir y trabajar como ellos saben. Y también niega que sean los productores los responsables del encarecimiento de la cesta de la compra; pone como ejemplo el precio del trigo a la baja y, sin embargo, el alza en los productos de bollería industrial. Y finaliza remedando a Joaquín Costa, el León de Graus, cuando pide la oportunidad para transformar el agua en riqueza alimentaria.




Posteriormente es Carlos Ferrer, Secretario General de ASAJA Aragón quien, en el uso de la palabra denunciará el incremento brutal de las materias primas que precisan para desarrollar su trabajo. Menciona el abuso de los fertilizantes; y del gasóleo , ¿para qué hablar?... Aboga por hacer un buen uso de los impuestos que gravan los hidrocarburos y, aún más, por una reducción del IVA de los mismos como se ha hecho ya en otros países europeos.
No acaba ahí la cosa: denuncia el Montillazo , aplicable desde el 1 de Julio, y de cómo muchos agricultores y ganaderos han invertido en sus instalaciones para poder acogerse a las tarifas eléctricas reducidas (las horas valle) para nada.
Finalmente, llama a acudir el día 19 a Madrid. "Queremos ir en contra de las decisiones políticas desacertadas y estamos a favor de la opinión pública para garantizarles productos de calidad pero la administración nos tiene que dar recursos", apuntilla.



El acto finaliza con la entrega de un manifiesto en Hacienda y una cita firma para la semana entrante en Madrid. Esto parece ser tan sólo el inicio de algo.