Preciosa mañana soleada con una temperatura impropia del febrero oscense. Me encamino al acto conmemorativo del 135 aniversario de la proclamación de la I República Española, convocado por el Círculo Republicano Manolín Abad de Huesca.

Las Mártires es un pequeño cementerio de Huesca donde desde hace unos setenta años no se inhuma a nadie. La importancia que adquiere para el sentir republicano radica en que fue escenario de la represión sufrida en 1.848 por dicho movimiento. Manolín Abad junto a un número estimado de otras cuatrocientas personas están enterradas, se cree, en una ladera contigua al cementerio. Actualmente el estado de las instalaciones es de un abandono impropio de gentes con una mínima sensibilidad: el acceso principal es una pequeña cuesta que atraviesa un asentamiento marginal, las tumbas están removidas, las lápidas rotas en buena parte... Un desastre, vamos.

Llego sobre un cuarto de hora antes del comienzo y ya está la casi totalidad de los asistentes. De inmediato distingo a Fernando Navajas que, tras protagonizar la anécdota del día (lleva dos banderas republicanas, ambas con el escudo cabeza abajo) me presenta a los organizadores del acto. Acto que comienza puntualmente con la ofrenda floral en el monolito sito en el interior del camposanto y con unas palabras de Carlos Escartín, Presidente del Círculo Republicano Oscense de, entre las cuales, llaman mi interés las que se refieren a contactos mantenidos con Germán Sanromán, concejal encargado de cementerios. Contactos que parecen confirmar un traslado del monolito erigido sin especulación ,al menos inmobiliaria, y la negativa a utilizar el sistema de detección de fosas comunes llamado geo-rádar.

Tras las palabras de Carlos, se hace el silencio tan sólo roto por las notas del himno de Riego, evocadoras y tristes, salidas de un violín solitario. Tras los primeros compases, al violín se une la dulzaina, la gaita, los timbales y el acordeón convirtiendo el sonido nostálgico inicial en casi charanga, en melodía de fiesta permanente que abortaron los de siempre.Y al modo de siempre...

El acto termina con una lluvia de rosas sobre la ladera que, quizás en breve, nos descubra su secreto. El secreto por el que estos irreductibles continúan reuniéndose cada inicio de febrero en un cementerio abandonado.


A pié de página (Con permiso ...)
Primera República Española (1873 — 1874)
La Primera República Española fue el régimen político que hubo en España desde su proclamación por las Cortes, el 11 de febrero de 1873, hasta el 29 de diciembre de 1874, cuando el pronunciamiento del general Martínez Campos dio comienzo a la Restauración borbónica en España.
El primer intento republicano en la Historia de España fue una experiencia corta, caracterizada por la profunda inestabilidad política y social y la violencia. La República fue gobernada por cuatro presidentes distintos hasta que, tan sólo once meses después de su proclamación, se produjo el golpe de Estado del general Pavía.
El período estuvo marcado por tres guerras civiles simultáneas: la Tercera Guerra Carlista y la sublevación cantonal en la península ibérica y la Guerra de los Diez Años en Cuba. Los problemas más graves para la consolidación del régimen fueron la falta de verdaderos republicanos, la división de éstos entre federalistas y unitarios, y la falta de apoyo popular.