Da miedo. Da auténtico miedo.
Kilómetros antes de llegar a Bastaras ves , a un costado de la carretera, el vallado sembrado de carteles que, más que informar, parecen haber sido plantados para amedrentar. "Vallado cinegético" le llaman a lo que tan sólo constituye fusiladero de animales criados, alimentados y muertos por gentes que desconocen el verdadero sentido de la cinegética. Para eso, y al parecer, como fuerza disuasoria para testigos incómodos de las tropelías que en ese recinto se cometen, tropelías que el Seprona ha denunciado repetidamente.
Afortunadamente un extenso despliegue policial garantiza nuestro derecho a concentrarnos pacíficamente en un espacio público y, también, el derecho de los propietarios a no ver atacada su propiedad; a tenor de la calaña de los que aquí nos reunimos el derecho de los presuntos destructores del patrimonio está garantizado; a tenor de las vallas metálicas que interrumpen el paso (abiertas hoy) y de los carteles amenazantes, el nuestro sí precisa operativo policial para ser respetado.
Y es de justicia decir que la actuación de la GC es correctísima en todo momento, indicando lugares para aparcar, que pronto quedan colapsados por la nutrida concurrencia, y orientando a los asistentes.

Bastaras: ¡¡ A desalambrar !!

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Poco antes de mediodía comienzan a aparecer en el núcleo de Bastaras gentes diversas que responden a la convocatoria realizada desde la Federación Aragonesa de Montaña, Federación Aragonesa de Espeleología, Amigos del Museo de Huesca, APUDEPA y Ecologistas en Acción y apoyada por CHA, IU y otras organizaciones varias. La convocatoria tiene por objeto denunciar el expolio por la empresa propietaria de la finca que pisamos sobre la denominada Cueva de Chaves. Entre los asistentes tengo la oportunidad de fotografiar a Nieves Ibeas, Trini Rincón, Lola Giménez y amigas, Luis Gállego, Bizén Fuster...
Y también de conocer a Daniel Orte , madrileño, creador del documental “Territorio de abejas, paisaje de hombres” y que me informa que actualmente está rodando un nuevo documental acerca, esta vez, de lo sucedido en la Cueva de Chaves; de este documental lleva ya filmadas unas doce horas y le faltan otras tantas. Promete informarme vía e-mail cuando esté terminado.
Además de Daniel, veo una decena larga de fotógrafos; uno de ellos, especializado en rapaces (evitaré hacer el chiste fácil con los carroñeros que nos vigilan desde una de las casas y las dos niñatas que van haciendo fotos de los concentrados ); otros de medios de prensa, otros aficionados... El acto está muy bien cubierto.






Chesús Ferrer de Ecologistas en Acción, Luis Masgrau de la Fed. Aragonesa de Montaña, Belén Boloqui de Apudepa y Félix Montón de la Asoc. Amigos del Museo tomarán la palabra sucesivamente e informarán de pormenores tanto de la historia de la finca (que pasa de la familia Raventós, los de Codorniú, a la multinacional BIC y , de ésta, a la empresa actual, una de las muchas controladas por Victorino Alonso, magnate minero) como de los impedimentos que encuentran espeleólogos y arqueólogos para realizar sus actividades. Nos relatan también que el vallado cerca no sólo la superficie privada de la finca, sino también dos centenares de hectáreas que pertenecen a dominio público. Que durante tres años maquinaria pesada ha estado roturando el monte y haciendo destrozos. Que llevan más de cien denuncias, algunas con sanciones ridículas, y las más, no sabemos que ha sido de ellas...
Que hay más de cientoveinte clubes de montaña que quieren disfrutar de caminos y senderos libres, y que están dispuestos a apoyar todo tipo de acciones que insten a los poderes públicos para que se recupere el sentido común. Que es muy importante que se aplique toda esa legislación que acerca de la defensa del patrimonio tenemos. Que los medios deben extender esta problemática y hacer conocedora de la misma a la ciudadanía. Que debemos reclamar no sólo ante la administración autonómica, sino ante la central e, incluso, ante la UNESCO.
Finaliza el acto con la lectura del manifiesto de la Asociación de Amigos del Museo de Huesca y con el intercambio masivo de e-mails para posteriores actos y organización más fluída. Nos vamos; yo lo hago lamentando interiormente que ese vallado siga en pié.

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